En la cama con un ángel
Hoy estoy tierno y no me apetece dar caña... Hoy siento la necesidad de hablaros de algo más personal y muy especial para mí: de mi relación con Carmen. El sábado estuve en la cama con ella y la sensación fue tan placentera que deseo compartirla con todos vosotros.
El juego empezó durante la comida. Carmen estaba sentada a mi lado y ponía su pie sobre mis rodillas. Yo le quité el calcetín y empecé a darle masaje. Ella respondió retorciéndose con movimientos bruscos y emitiendo suaves gemidos; se notaba que le gustaba. Cada vez que yo paraba para llevarme el tenedor a la boca, ella me daba pataditas para que siguiera. Así estuvimos un buen rato.
Después de comer, Carmen estaba acostada en la cama, preparada para su siesta. Yo me eché junto a ella y puse mi cara pegada a la suya. Inmediatamente empezó a acariciarme el pelo con sus manitas y eso ya fue demasiado. No lo puedo evitar, soy Aries y mi punto débil es la cabeza... Yo había tenido un mal día y ante tanta ternura no pude evitar empezar a llorar. En cuanto ella sintió mis lágrimas y mis sollozos, se puso a llorar también. Tuve que calmarme para que ella se callara.
En ese momento estábamos los dos ya medio dormidos, así que decidí quitarme las gafas que se me estaban clavando. Al volverme a tumbar, Carmen me tocó la cara y entonces se puso blanca, con los ojos como platos, completamente paralizada. No me reconocía... Así que me puse las gafas de inmediato, acerqué su manita a mi cara y ella se quedó dormida, tranquila y en paz.
Carmen es mi preciosa sobrina de cuatro años. Tiene una enfermedad rara (poco habitual y poco conocida) llamada Síndrome de West. Carmen no anda, no habla, apenas ve y ni siquiera sonríe. Para mí siempre ha sido eso lo peor: es muy triste ver a un bebé que nunca se ríe. Ahora ya eso no me preocupa tanto, porque sé que Carmen me siente, me conoce y me quiere. Ella me da todo sin pedir nada a cambio. Es un ángel que me regala momentos tan mágicos como el que os he contado.
Dedicado a mi hermana Quica
Si queréis saber más sobre esta enfermedad, podéis visitar la web de la maravillosa Fundación Síndrome de West:
http://www.sindromedewest.org/new/






skrtes dijo
Joli que historia tan bonita. La verdad que es un placer leerte, no dejes este blog, me hace sentir y la vida es sentimientos, si no, no es vida. Una pena que mi nueva vida me aleje de verte todos los dias, aunque me llames cansino ;)
26 Marzo 2007 | 10:23 PM