¡Me cago en todo!
Siento ser tan heavy, pero ahora mismo me siento así. Acabo de venir del dentista, pero no creáis que me ha hecho daño; ni siquiera me ha tocado. De hecho no estaba... Ayer llamé para ver si ya estaban listas mis dos coronas, pues durante la Semana Santa se me habían despegado las provisionales. La secretaria me dijo que sí, que estaban listas y me podía pasar hoy. Literalmente: "vente mañana mismo, a las ocho menos cuarto" (y que yo sepa, el mañana de ayer es hoy).
Pues bien, hoy salgo antes del trabajo y milagrosamente llego antes de mi hora: a las ocho menos veinte. La mujer se me queda mirando y me dice "pero si tú tenías que venir mañana..." y yo "¿qué...? ¡pero si tú misma me dijiste ayer que viniera hoy!" y ella "pues ya se ha ido" (el dentista). Me quedo estupefacto sin saber qué decir mientras ella comprueba en su agenda que, efectivamente, mi hora estaba apuntada para hoy. "Pues habré mirado otro día, es que como no ha venido el paciente anterior..." dice, y se queda tan ancha. "Vente mañana, además ¿se te había caído una, no?" y yo "¡las dos, te dije ayer que las dos!".
¿Cómo es posible que la gente sea tan irresponsable? ¿Es sólo cosa de las mujeres o es así la gente en general? Reconozco que soy un poco misógino, pero creo que muchas mujeres no se concentran en lo que hacen porque siempre están pensando en otras cosas: en la casa, la compra, los hijos... No soporto a las mujeres al volante, aunque reconozco que me sirven para desahogarme: de camino hacia aquí, tras la anécdota que os acabo de contar, he descargado mi ira contra algunas de las inútiles que circulan por Madrid. Sé que mis amigas me reprocharán estos comentarios, pero ya sabéis como soy: digo lo que siento, sobre todo cuando estoy caliente, y ahora lo estoy...
Tal vez yo sea demasiado serio y responsable, y por eso me sorprende que la gente se tome su trabajo tan a la ligera. Tal vez sea mejor ser un vivalavirgen, pasar de todo y no preocuparse por nada; supongo que así se vive más tranquilo... Sin embargo, yo me lo tomo todo tan a pecho que cualquier cosa me hace sufrir, ya os he dicho que soy apasionado (Aries, otra vez). Y sobre todo mi trabajo: me lo tomo en serio, me siento responsable de lo que hago y trato de cumplir mis obligaciones. Pero hay tantos inútiles, ineptos, irresponsables, tarugos... ¡y lo bien que les va!
Fuera del trabajo soy igual. No creo que mis amigos piensen que alguna vez les he fallado, ni que nadie pueda decir que he faltado a una cita o un compromiso. Y no me refiero a llegar tarde, que reconozco que la puntualidad no es lo mío... pero una cosa es llegar tarde y otra cosa es no ir. Y aquí aparece el tema del maldito móvil... Parece que ahora hay que llamarse tropecientas veces para confirmar una cita, cuando a mí me vale con una: si quedo contigo, voy, aunque haya quedado contigo mañana o pasado. Quienes no me conozcan se sorprenderán con esta revelación sobre mi persona: NO TENGO MÓVIL.
Así es, sorprendente ¿verdad? Somos muy pocos los que quedamos y somos todos gente muy especial. Yo conozco a otro: mi amigo Nacho. Digo que somos gente especial porque lo creo, porque me lo han dicho y porque hay que serlo para aguantar sin móvil en el mundo actual. Yo antes creía que lo hacía por mantener mi libertad, mi independencia y mis principios. O, aunque parezca increíble, por comodidad: no quiero engancharme a otra cosa (ya estoy enganchado a bastantes) y no quiero tener que llevar siempre conmigo otro aparato (me vale con uno). Ahora voy más allá: no tengo ni quiero móvil y además ODIO LOS MÓVILES.
Sí, los odio y todo lo que implican. Yo voy por la calle mirando a mi alrededor, pero el resto de la gente va encerrada en su mundo, con un aparato en la oreja. Entro en un bar y nadie habla (bueno sí, pero cada uno por su móvil). Nadie se relaciona cara a cara ni se fija en quien tiene al lado. Todo el mundo va pendiente de su móvil, en el coche (¿no está prohibido?) o en el aeropuerto, y todo para decir "estoy en un atasco" o "acabo de llegar". ¿No es más importante estar pendiente de lo que te rodea, para no estrellarte o simplemente para disfrutar de la vida? Ya tendrás tiempo de contarlo y entonces contarás sólo lo realmente importante.
Bueno, hoy sí que me he pasado, pero lo necesitaba. Ahora el calentón ha bajado un poco y tengo que cortar, o no me quedarán temas para otros días... Prometo que intentaré no pegar gritos al volante, sobre todo a las mujeres, ahora que he encontrado otro sistema para desahogarme.








skrtes dijo
Ay Carlitos no te encientas tanto, tienes toda la razón pero no podemos educar a las personas que estan acomodadas
Un saludo desde tu segunda ciudad
11 Abril 2007 | 05:27 PM