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La Coctelera

Charlitox Blox

Mi mirada crítica sobre el mundo actual

13 Agosto 2007

Viaje al futuro

El año pasado, después de mis vacaciones veraniegas, hice el mapa que os muestro a continuación. Señalé con flechas mis destinos de los tres últimos veranos: en 2004 Egipto, en 2005 Irán y en 2006 Myanmar. Era evidente que, siguiendo la línea que me llevaba de forma inexorable hacia el Oriente, en 2007 me tocaba Japón. Lo que empezó como un juego tal vez era un deseo, porque se ha hecho realidad: dentro de una semana parto hacia el País del Sol Naciente.

Después de tres años viajando al pasado, en busca de mis raíces y las de la humanidad, este año viajo al futuro... Aunque, en realidad, creo que Japón tiene tanto de pasado como de futuro, creo que es el país que mejor aúna antigüedad y modernidad. Es el lugar donde puedes encontrar las ciudades más futuristas junto a las tradiciones más ancestrales. En fin, todas estas cosas pasan por mi cabeza ahora, pero son sólo ideas preconcebidas, prefiero esperar a ver y vivir el país para contaros.

Como os he dicho otras veces, me gusta viajar a los territorios más lejanos, exóticos y diferentes al lugar donde vivo. Creo que Japón cumple con estos requisitos, aunque es sin duda el país más avanzado que he visitado últimamente. No creo que vaya a tener problemas como los que uno se puede encontrar en otras zonas menos desarrolladas, aunque hay algo que me preocupa: la comunicación. Nunca he tenido dificultades para entenderme con la gente en ningún lugar del mundo porque hablo inglés y otros idiomas, pero creo que allí es complicado y sobre todo leer, ya que todo está sólo en japonés.

Creo que mis temores se deben a una película que vi hace tiempo y me dejó marcado: Sabiduría garantizada (Erleuchtung garantiert) de la alemana Doris Dörrie. Trata de dos hermanos que viajan a Japón para visitar un templo budista y, antes de llegar a su destino final, pasan varios días perdidos en Tokyo sin conseguir encontrar su hotel. Hace poco he vuelto a ver esta película y me he dado cuenta de que sólo es eso, una película. O sea, que eso no me tiene por qué pasar a mí porque yo siempre me he orientado muy bien, aparte que conozco a gente que ha estado en Tokyo y no se ha perdido.

No soy de los que se agobian con los preparativos de los viajes sino más bien de los que lo dejan todo para última hora. Sin embargo, sí he hecho acopio de libros variados: un par de guías a las que sólo he echado un vistazo (son para usar in situ, no me gusta saberme todo con antelación, prefiero dejarme sorprender...) y un par de novelas de Haruki Murakami, el autor japonés de moda gracias a Tokio Blues (he comprado ésta y Al sur de la frontera, al oeste del sol, aunque no sé si las llegaré a leer). También he comprado varios manuales para aprender japonés, aunque sea sólo las expresiones básicas, con eso me vale (y con los números, que me enseñó de pequeño un compañero del cole cuya madre era japonesa).

Durante las largas horas de vuelo tendré tiempo de practicar el idioma con mi compañero de travesía, Javier. Él sí que ha estado estudiando, incluso ha hecho un curso por ordenador, pero yo he preferido no hacerlo porque creo que se me habrá olvidado todo al llegar allí. Lo poco que sé es que para brindar he de decir Kampai y no Chinchín como decimos aquí. Eso lo sé por mi amiga Marian, que vivió un año en Japón hace tiempo, cuando estuvo trabajando para una empresa nipona. Ella era la única mujer invitada a las fiestas de la empresa y todos los hombres le pedían sin cesar que brindara. Ella decía Chinchín una y otra vez y todos se partían de risa, hasta que un día había otra mujer presente, que se puso roja como un tomate y le pidió que nunca volviera a decir en público esa palabra. Resulta que Chinchín es polla en japonés, y aunque suene a coña os juro que es cierto, porque me lo confirmó mi amiga Mayumi (mi compañera de piso en Berlín hace diez años).

Bueno, pues con esta jocosa anécdota os dejo por ahora y no sé hasta cuando... Aunque no comienzo mi viaje hasta dentro de una semana, mañana llegan por fin mis vacaciones. Me voy unos días a la playa para descansar y coger fuerzas, así que no sé cuándo volveré a escribir. Tal vez lo haga desde Japón, supongo que allí habrá internet en todos los hoteles y os podré contar mis impresiones sobre la marcha. Y, si no tengo tiempo o no me quedan fuerzas, ya nos veremos a la vuelta. Así que, en todo caso, Sayonara!

Tags: viajes, japon

servido por charlitox 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

ichkomme

ichkomme dijo

Disfruta! Debe ser un pais maravilloso.
Queremos millones de fotos
Lo de chinchin me entere hace poco por un amigo Japo de Berlín. Una cosa que me improsiona de el es el respeto. No sé si serán así todos los Japones.
Ya nos contarás

14 Agosto 2007 | 12:48 PM

charlitox

charlitox dijo

Gracias por volver, Diego. Te echaba de menos...
Ya os contaré y enseñaré fotos.
¡Hasta pronto!

14 Agosto 2007 | 01:11 PM

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Sobre mí

Ciudadano del mundo, aventurero y viajero incansable. Idealista, inconformista y rebelde sin pausa. Puro Aries: impulsivo, independiente y sincero. Desde marzo de 2007 vuelco aquí mis opiniones, experiencias y sueños.

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