La noche del cine español
Ayer se celebró la Gala de los Goya, o sea, la entrega de los Premios Anuales de la Academia de Cine. Esta gala debería celebrarse con más frecuencia y así se acabaría con la pertinaz sequía, porque no falla: la lluvia nunca falta a la cita. No llovía en Madrid desde el año pasado y ayer no paró en todo el día. Cuando las estrellas comenzaron a llegar al Palacio Municipal de Congresos, estaba diluviando (como todos los años, menos uno que nevó). Era lamentable ver a las actrices con sus vestidos prestados, intentando no arrastrarlos por la alfombra empapada... Por cierto, la alfombra no era roja sino verde, ya que patrocinaba una marca de whisky. Todo esto restó bastante glamour al preludio de la ceremonia, dejando claro una vez más que Madrid no es Hollywood, y que los Goya nunca serán los Oscar. Para mi gusto, las únicas mujeres que dieron la talla sobre la alfombra verde fueron Belén Rueda (que cada día está más guapa) con un precioso vestido rojo y Silvia Abascal (siempre tan divina) con una larguísima y espectacular cola que supo lucir con gran elegancia.
Todos hemos oído hablar cientos de veces sobre la crisis permanente que vive el cine español; un cine que yo siempre he defendido y apoyado. Los miembros de la Academia se pasan la vida quejándose: que si no hay apoyo por parte de las Administraciones, que si los espectadores no van al cine a ver películas españolas... Pues bien, después de tragarme ayer la gala enterita, he descubierto que son los propios miembros de la Academia los culpables de esta crisis perpetua. A continuación os explicaré cómo he llegado a esta conclusión.
Resulta que la película más taquillera en España durante el año 2007 fue El Orfanato, o sea que una película española atrajo al cine más espectadores que cualquiera americana. Sin duda es algo insólito porque no se trata de Torrente ni de Mortadelo y Filemón, sino de un pedazo de película de principio a fin. Si la habéis visto, supongo que estaréis de acuerdo conmigo: la música, le interpretación, la fotografía, el ritmo... todo hace de ella una película redonda. Esta buena noticia echaba por tierra las teorías y las quejas de los académicos, porque demostraba que cuando una película española es buena y atractiva para el público puede arrasar en taquilla. Con razón partía como favorita anoche con 14 candidaturas (empatada con Las 13 Rosas, otra buena película) y con razón fue la que más premios se llevó. Pero no se puede decir que fuera la triunfadora de la noche, porque ese título se lo llevó La Soledad. No creo que hayáis visto esta película porque lo ha hecho poca gente, pero como yo la he visto puedo opinar sobre ella: me parece un bodrio, aburrido e intragable. Pues bien, esta película se llevó los tres premios a los que aspiraba, incluidos mejor película y mejor director.
¿Cómo se explica esto? Supongo que será la envidia, el pecado nacional en nuestro país. Todo lo que triunfa en España suscita envidias y es rechazado de inmediato. Lo mismo pasó en su día con Almodóvar: cuando consiguió el respaldo del público y la crítica, la Academia le volvió la espalda (sólo cuando fue reconocido en el extranjero fue premiado). Ahora que El Orfanato triunfa en todas partes (aunque haya quedado fuera de los Oscar, Hollywood planea hacer una versión), va la Academia y premia una película de arte y ensayo. ¿No quieren ganar espectadores? Pues se han equivocado por completo, han metido la pata hasta el fondo, porque van a conseguir el efecto contrario. La Soledad es una película rara y minoritaria, que pasó sin pena ni gloria por las pantallas. Ahora, con el reclamo de los premios, la reestrenan en un montón de cines. Muchos espectadores incautos, atraídos por este reclamo, irán a verla y saldrán de la sala despotricando del cine español. Ya me imagino los comentarios: "no vuelvo a ver una película española ni atado, en mi vida"... Eso es lo que va a pasar, así que flaco favor han hecho los académicos al cine español y sus espectadores por querer ir de intelectuales y profundos.
Dicho esto, sólo quiero añadir un par de apuntes sobre la gala... Era la edición número 22 y la segunda consecutiva presentada por Corbacho. Aunque no me gusta mucho este personaje y menos sus horribles trajes, reconozco que ayer tuvo algo de gracia. Sobre todo cuando se metió con los presentes, o sea con el gremio del cine al completo. Las presentaciones de los premios y los agradecimientos de los premiados fueron bastante breves (parece que van aprendiendo) y sin sorpresas. El único que tuvo lo que hay que tener para opinar y protestar fue Alberto San Juan (en su línea) que, al recoger el premio al mejor actor, atacó a la Conferencia Episcopal. El que se quedó con la audiencia al completo fue Alfredo Landa, que recibió el Goya de Honor por su carrera. No sé si se le fue la olla, porque no fue capaz de artícular palabra, o era alguna especie de mensaje en clave cómica a raíz de su pelea con Garci y su decisión de abandonar el cine. Si se trataba de un mensaje en clave, creo que sólo lo entendió Corbacho, que respondió con un "con dos cojones, maestro" ante el estupor de la audiencia. Y poco más se puede añadir de lo que se vio por la tele, aunque siempre queda la duda sobre si hubo algo que no se vio, ya que la gala se volvió a emitir en falso directo, con media hora de retraso. Espero que en próximas ediciones volvamos al directo-directo, que siempre da más morbo, y espero también que el cine español salga por fin de su eterna noche...



al-javivi dijo
Estoy completamente de acuerdo contigo y me gustaría añadir algo en lo que sé que estás de acuerdo conmigo. La mejor pelicula española del año es "Bajo las estrellas" y no diré nada más porque a mi no me gustan que me revienten las peliculas.
6 Febrero 2008 | 08:51 PM