Género, sexo y sexualidad
Sabéis que me gusta llamar a las cosas por su nombre y hace tiempo que deseo aclarar algunos conceptos que andan un poco confusos. En parte se debe al flaco favor que hace el Gobierno con leyes como la de "violencia de género". Y no me refiero a la ley en sí, que me parece estupenda, sino a su nombre, que me parece un error garrafal. En primer lugar, porque las personas no tienen género, sino sexo. Son las palabras las que tienen género, y éste depende del idioma que se utilice: así por ejemplo, reloj es masculino en español, femenino en francés y neutro en alemán. Igual lo veis más claro con los animales: la palabra pantera es de género femenino, pero puede referirse igualmente al macho de la especie.
En segundo lugar, creo que un nombre más adecuado para esa ley sería la de "violencia doméstica" para ser más amplia y no ceñirse a la machista. Es evidente que la violencia más habitual es la que se ejerce de hombre a mujer, pero no es la única. Conozco casos de violencia de hombre a hombre, de mujer a mujer, de mujer a hombre, de padres a hijos y de hijos a padres. Todos ellos son igualmente atroces y se producen dentro de la unidad doméstica, en la intimidad del hogar y entre las personas que lo conforman. Si la violencia machista es más grave lo es únicamente por el mayor número de mujeres afectadas, pero no debemos olvidar otras formas de violencia por el simple hecho de que sean más minoritarias.
Sigo hablando de sexo, sexualidad, términos erróneos y minorías. Me refiero ahora a la mal llamada "opción sexual" y digo mal llamada porque no es ninguna opción. Nadie elige ser homosexual o heterosexual, igual que nadie elige el color de pelo. Aunque la mayoría de la gente sea heterosexual no tiene derecho a marginar a los homosexuales, igual que no lo hace con los pelirrojos aunque sean minoría. Un término más apropiado es "condición sexual", porque se trata de una condición que viene marcada en los genes de la persona. Por eso hay homosexuales en todos los lugares del mundo, como los ha habido en todos los momentos de la historia. Perseguir a los homosexuales es como perseguir a los altos, a los bajos, a los de ojos verdes o (repito) a los pelirrojos.
Se dice que un diez por ciento de la población, tanto de sexo masculino como femenino, es homosexual. Una vez leí que la homosexualidad se hereda genéticamente por parte de la madre y creo que es cierto; he comprobado que es fácil encontrar homosexuales en la familia materna de cualquier gay o lesbiana. Por supuesto, no siempre son abiertos ni patentes, porque no todos son iguales como se pretende hacer creer. Los medios han fomentado la imagen del gay afeminado y la lesbiana machorra, pero hay tanta variedad entre los homosexuales como entre los heterosexuales. Por eso es otro error referirse al "colectivo homosexual", ya que no se trata de un grupo sino de personas individuales.
Aún hay gente que piensa que los gays se sienten como mujeres, y eso es porque los confunden con los transexuales. Ser transexual es algo aún más minoritario y consiste en sentirse del sexo opuesto al físico con el que se nace. O sea, quien nace hombre y se siente mujer o quien nace mujer y se siente hombre. Los transexuales intentan adecuar su cuerpo a su ser con hormonas y operaciones de cambio o reasignación de sexo (y no de género como también se les llama ahora). Se ha avanzado mucho socialmente y ya es posible conseguir que se cambie el sexo incluso en el carnet de identidad (y, que yo sepa, en el DNI siempre ha puesto "sexo" y no "género").

De todos modos, no me extraña que haya tanta confusión en estos temas con casos como el del hombre embarazado que podéis ver en esta foto. Recientemente parió a una preciosa niña y aunque resulte extraño tiene una explicación muy simple. Se trata de un transexual que nació mujer y posteriormente se hormonó y se extirpó las mamas, pero no se sometió a una operación de cambio de sexo. Se casó con una mujer, pero ella padecía endometriosis, así que no podía quedarse embarazada. Como el hombre de la foto conservaba sus órganos sexuales femeninos, pudo quedarse embarazado por inseminación artificial y tener a su hija de parto natural, sin cesárea. Increíble pero cierto.
En fin, creo que en lugar de aclarar las cosas las he complicado más. Tal vez no esté todo tan claro como yo creía y, en realidad, las fronteras entre todos estos conceptos sean más difusas. Puede que haya más diversidad de la que pretendo establecer, porque al fin y al cabo cada persona es un mundo. Lo que sí tengo claro es que hay que respetar la diversidad, tanto la de raza o color como la de sexo o sexualidad. Y ya veis que no hablo de tolerancia ni de aceptación sino de respeto, que es lo mínimo que merece cualquier persona.





Diego ato cadenas dijo
es un tema muy complejo, pero creo q la explicación ha sido buena
buen post
28 Julio 2008 | 10:18 PM