Mis playas favoritas
En vista de que estamos en pleno verano y yo sigo esperando mis vacaciones, he decidido hacer una lista de mis playas favoritas. Bueno, en realidad no es una lista sino una tríada, un trío, triunvirato o como lo queráis llamar. Ya que mañana empiezan los Juegos Olímpicos, yo lo voy a llamar mi pódium de playas. Como veréis y ya muchos sabéis, no me gustan precisamente las playas urbanas, multitudinarias, con chiringuitos y servicios de todo tipo. Prefiero los parajes naturales y tranquilos, donde poder disfrutar a tope del mar y del sol.
1. Sotavento de Jandía, Pájara (Fuerteventura)
Se lleva sin duda la medalla de oro porque es la playa perfecta. Habré estado allí sólo cuatro veces, un par de ellas en cada una de mis dos visitas a Fuerteventura. En esta isla repleta de maravillosas playas ésta se lleva la palma por su belleza, extensión y variedad. En la primera foto, tomada desde la distancia, se aprecia la duna en primer plano y al fondo la lengua de arena, que al subir la marea se llena de lagunas donde es fácil ver todo tipo de aves. Abajo a la derecha están las rocas que veis en la segunda foto, donde solemos ponernos. Lo más curioso de este lugar son las ardillas que aparecen en cuanto sacas la comida; acostumbradas a los visitantes, se te suben encima y comen de tu mano. La fina arena, las aguas limpias y frías del Atlántico y el perenne viento que forma olas ideales para surfear con o sin tabla convierten un día en esta playa en una experiencia única, entretenida e inolvidable.
2. Los Muertos, Carboneras (Almería)
La medalla de plata se la lleva la que es para mí la mejor playa de la península. La habré visitado unas ocho veces a lo largo de la última década, ya que intento ir al menos una vez al año. Curiosamente, buscando entre mis fotos alguna que mostraros, sólo encuentro las de gente bañándose en sus cristalinas aguas. Vais a descubrir la razón de inmediato, en cuanto veáis la siguiente foto. Ya sé que algunos estáis deseando que ponga fotos de mis hermanas desnudas, pero vais a tener que conformaros conmigo.
Ya veis que la belleza, transparencia y tranquilidad de estas aguas eclipsa (a la vez que realza) la belleza de quienes en ellas se bañan. No conozco ningunas otras en España de este increíble color turquesa, que se debe a las piedrecitas blancas que cubren la playa y el fondo del mar. Es maravilloso bucear y ver todo tipo de peces, casi sin necesidad de gafas. A diferencia de la arena, las piedrecillas no enturbian el agua ni te ensucian cuando te tumbas cómodamente sobre ellas. Además, producen un sonido mágico y encantador con las olas. Sin duda vale la pena bajar andando (y después subir) el tortuoso camino de cabras para disfrutar de esta deliciosa playa.
3. Cantarriján, La Herradura (Granada)
La medalla de bronce es para una playa que no podía faltar en esta terna. No es comparable a las anteriores porque sus piedras resultan incómodas, sobre todo al entrar y salir del agua, frecuentemente brava como el día de estas fotos. Además tiene dos chiringuitos donde se puede comer, lo que es un lujo en una playa de estas características. Está enclavada en un paraje natural donde puedes ver incluso cabras montesas. Demasiado concurrida a pesar de su cada vez más complicado acceso, es difícil encontrar en esta costa un agua tan limpia. Habré estado aquí unas dieciséis veces, pues suelo venir varias veces al año. Aquí me ha pasado de todo, algunas cosas desagradables (cuando nos robaron el año pasado) y muchas maravillosas (una me cambió la vida).






encontrada dijo
Jandía, qué recuerdos. La mejor en la que yo he estado, sin duda.
Un saludo, espero que puedas disfrutar de cualquiera de ellas pronto
8 Agosto 2008 | 01:13 AM