El mayor espectáculo del mundo
Después de mucha polémica, por fin el 8 del 8 del 8, a las 8 y 8 de la tarde hora local, comenzó la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín. Los chinos no defraudaron y dejaron a todo el mundo boquiabierto con un espectáculo colosal de principio a fin. Incluso los organizadores de los próximos Juegos de Londres reconocieron que les habían puesto el listón muy alto y sería difícil superarlo.
Zhang Yimou fue el artífice de la espectacular ceremonia, que había rechazado dirigir Steven Spielberg por motivos políticos. Creo fue un acierto contar con el maestro del cine chino, pues sin duda conoce mejor la idiosincrasia de su país que el norteamericano. El espectáculo aunó la tradición de la China milenaria con la modernidad de un país que apuesta por el futuro. Todo en él fue grandioso y perfecto, desde los movimientos de masas hasta los efectos especiales.
Después del tradicional desfile de los atletas participantes, los discursos y el izado de la bandera olímpica, llegó el momento más esperado. La forma de encender el pebetero era el secreto mejor guardado y estuvo a la altura, nunca mejor dicho. Cuando el último relevista de la antorcha fue alzado hasta lo más alto del estadio y comenzó su vuelta triunfal corriendo por el aire, el público entró en éxtasis. Sin duda será ésta la imagen que perdure en nuestras retinas.
España se estrenó con una medalla de oro en el primer día de competición, algo que nunca se había conseguido en unos Juegos. Fue para Samuel Sánchez, el menos conocido del dream team del ciclismo español. Espero que este triunfo no se vea empañado por el positivo por EPO de la ciclista española Maribel Moreno, que bien se podía haber quedado en su casa y haber dejado su plaza a algún deportista de verdad.
Parece que las aspiraciones españolas de superar las 22 medallas de Barcelona se pueden cumplir si sigue la racha, porque el segundo día conseguimos la segunda medalla. El bronce de José Luis Abajo "Pirri" en espada bate dos marcas a la vez: es la primera medalla olímpica española en esgrima (curiosamente, el único deporte olímpico que tiene su origen en nuestro país) y es la medalla número 100 de España en todas sus participaciones en los Juegos.
Los Juegos de Pekín acaban de comenzar y aún hay mucho que ver y disfrutar. El nadador de EEUU Michael Phelps va camino de superar las siete medallas de oro ganadas por el legendario Mark Spitz en Múnich 72 (ya lleva dos). El gimnasta español Gervasio Deferr puede ganar su tercer oro, aunque en esta ocasión tendrá que ser en suelo y no en salto. Y, por supuesto, esperamos mucho de Nadal en tenis, de Gasol y los suyos en baloncesto, y de tantos otros.
Espero que los días que quedan de estos Juegos nos sigan brindando el mejor espectáculo. Espero también que sirvan para que China avance, no económicamente, sino en libertades, derechos humanos y democracia. Y espero que la ONU actúe de inmediato contra Rusia, que sin respetar la tradicional tregua olímpica se ha dedicado a bombardear Georgia. Claro que, mientras Rusia y China formen parte del Consejo de Seguridad y puedan vetar sus resoluciones, poco se puede esperar de este organismo internacional.






encontrada dijo
Qué poco llevan y yo ya cansada de las olimpiadas, jeje. Entiéndeme, es por circunstancias ajenas que este año no me dejan vivirlas con el entuasiasmo de otros. De todas formas, muy buen post, me quedo con el último párrafo. Un beso
12 Agosto 2008 | 12:36 PM