Sri Lanka, la isla del tesoro
He vuelto hace un par de días y aún estoy aterrizando. No me acostumbro a esto, es tan diferente de aquello... Pretendo prolongar mi estancia en Sri Lanka compartiendo con vosotros los recuerdos de mi viaje, así que os podéis preparar para una serie de posts sobre aquel país. Espero poder transmitiros mis sensaciones para que disfrutéis tanto como lo he hecho yo, aunque me conformo con que sea sólo un poquito...
Salimos de Madrid el día 20 de agosto y despegamos de Barajas sólo unas horas antes del terrible accidente de Spanair. Ya me ocurrió lo mismo cuando estalló la bomba de ETA en la Terminal 4: yo acababa de despegar del aeropuerto de Madrid, entonces con destino a La Palma. No sé si considerarme gafe o afortunado, por haberme librado por los pelos en ambas ocasiones. También en Sri Lanka nos libramos de las bombas, que las hubo, pero es que no hay que olvidar que el país está en guerra.
Hace unos meses, justo cuando decidí viajar a Sri Lanka, se rompió la tregua que ha durado quince años (ya estoy acostumbrado a estos avatares). Según nos contó un taxista en Colombo (la capital) la culpa la tiene el presidente actual, que quiere acabar con los Tigres Tamiles que controlan una parte del territorio (a la que, por supuesto, ni nos acercamos). Han vuelto los atentados terroristas y el país se encuentra de nuevo inmerso en su permanente guerra civil. Por eso hay controles policiales y militares en todas las carreteras y ciudades, sobre todo en el centro de Colombo. En la siguiente foto podéis ver un control, con sus correspondientes cabinas para cachear a hombres y mujeres, ante la puerta de un templo en Amuradapura.
Probablemente esta complicada situación política sea la principal causante de que haya tan pocos turistas en Sri Lanka, pero también influye la crisis económica mundial, que ha reducido el turismo en todo el mundo. Y no olvidemos una tercera causa, no menos importante: el terrible tsunami de 2004, que arrasó las costas de la isla y dejó 50.000 muertos. Muchas personas que quedaron sin hogar siguen viviendo en barracones, y las huellas de la gran ola aún son visibles. Debido a todo esto, el turismo ha caído drásticamente en el país, hasta el punto de que estábamos prácticamente solos en los increíbles y lujosos hoteles. Concretamente, en uno de ellos éramos los únicos huéspedes, y en el que veis en la siguiente foto (situado en las playas del Sur y reconstruido tras el tsunami) sólo nos acompañaba una pareja de rusos.
Nos ha gustado que no hubiera muchos turistas porque era lo que buscábamos, y además hemos podido disfrutar de todas las atenciones que nos brindaban los amables y abundantes empleados de los hoteles. Pero reconozco que da un poco de pena ver estos resorts tan vacíos, porque es muy difícil mantenerlos abiertos en estas condiciones (algunos ya están cerrando) y pagar a tantos empleados (aunque cobren tan poco). También da pena pensar que Sri Lanka es un país cada vez más pobre y desconocido para el resto del mundo, cuando es una isla que esconde un inmenso tesoro. No me refiero sólo a las gemas y piedras preciosas que abundan aquí, sino a todas las maravillas que brinda su exuberante y variada naturaleza. Una combinación ideal entre animales y plantas donde el hombre se integra en perfecta armonía.


Sin duda el tesoro más valioso que guarda Sri Lanka es la sonrisa de su gente, como ya os comenté. Puede parecer una frase hecha pero es algo literal y al principio te llama la atención. Aquí, en España, si una persona te está mirando y tú le devuelves la mirada, inmediatamente la aparta y mira hacia otro lado. Allí, en Sri Lanka, si sorprendes a alguien mirándote inmediatamente te sonríe, así que tú le devuelves la sonrisa. Es algo maravilloso y he comprobado que la sonrisa es contagiosa, así que he decidido poner en práctica esta buena costumbre también aquí. Voy a intentar sonreír a la gente por sistema, a ver qué pasa. A ver si recibo sonrisas tan puras como las que me llegaron desde este tuc-tuc (los entrañables taxis de tres ruedas, parecidos a nuestros viejos motocarros, que allí están por todas partes).
Os he hablado de sonrisas puras porque otras no lo eran tanto, como podréis ver a continuación. Las dos imágenes siguientes son las postales más típicas del viaje, parecidas a las fotos que venían en la guía y yo intentaba conseguir ansiosamente. Fijaos bien en ellas:

En la primera podéis ver a dos sonrientes mujeres recolectando té en una plantación. Nuestro conductor paró el coche para que hiciéramos fotos a la plantación vacía y de repente llegaron las mujeres corriendo por la carretera, posaron sonriendo para la foto y luego nos pidieron dinero. En la segunda veis a un típico pescador subido a un palo clavado en la orilla. Pues lo mismo: paramos para hacer la foto y de repente aparece otro hombre que estaba oculto junto a la carretera y nos pide dinero... Esto os puede dar una idea de cómo es la situación económica de la mayoría de la gente en este país, pero es que la población de Sri Lanka es un mundo. La mayoría es cingalesa de religión budista, pero hay una importante minoría tamil de religión hinduísta, otra importante comunidad musulmana y hasta cristianos de todas las iglesias. La mezcla produce interesantes contrastes, como podéis ver en las siguientes fotos.


En la primera foto podéis ver un grupo de mujeres haciendo una ofrenda en un templo budista situado delante de una iglesia cristiana. En la segunda foto veis a una familia musulmana comprando en una tienda de cerámica. En la tercera veis a un hombre haciendo un ritual en un templo hinduísta. Son sólo tres ejemplos de este crisol de culturas, razas y religiones que conviven armónicamente aunque sin mezclarse en exceso. Con esto termino mi primer post dedicado a este viaje, en el que he intentado daros una visión general de Sri Lanka. Me quedan muchas cosas por contaros y os las iré detallando en los próximos días. Si tenéis curiosidad por algo en concreto, no dudéis en preguntarme. Sonrisas para todos.






diego del mar dijo
hola charlitox agrégame al msn ysoyrebelde7@hotmail.com quiero preguntarte muchas cosas.
bss
8 Septiembre 2008 | 09:49 PM