Tal vez os parezca frívolo reírse de la crisis, pero yo prefiero enfrentarme a los problemas con humor. Además, creo que en el fondo tiene su gracia... Resulta que llevamos un siglo oyendo hablar de las bondades del libre mercado. Estados Unidos ha enarbolado siempre la bandera del capitalismo y el liberalismo a ultranza, rechazando cualquier intervención estatal. La Unión Europea ha seguido desde el principio las mismas premisas. No sé si recordaréis las dificultades que tuvo España para cumplir los famosos criterios de convergencia, entre los cuales figuraba la total liberalización de los mercados...

Pues bien, parece que ya nadie se acuerda de eso. A la primera de cambio, aunque haya sido bien gorda, va el presidente Bush y anuncia su plan de rescate para salvar el mercado financiero. Reconozco que al oír aquello de "Bush al rescate" me eché a temblar, con el peligro que tiene este hombre... Pero los mandatarios europeos, encabezados por la alemana Merkel y el francés Sarkozy, se han apuntado a la moda de rescatar entidades financieras. Todo esto me ha recordado la película de Walt Disney y no he parado hasta hacer este montaje, genuino y original, para todos vosotros.