Diario de una ninfómana
Hoy se estrena en los cines de toda España esta película, que llega envuelta en polémica por haber censurado su cartel la Empresa Municipal de Transportes del Ayuntamiento de Madrid. Los productores y el director, Christian Molina, se frotarán las manos ante su esperado éxito, pues todos sabemos que la polémica y la censura son dos de las mejores herramientas de marketing hoy en día. Yo tuve la suerte de ser uno de los primeros en ver el film, de nuevo gracias a La Coctelera, en su preestreno del pasado miércoles en el Cine Callao de Madrid.
La película se sostiene gracias a la labor de su protagonista, la casi desconocida Belén Fabra, que encarna con maestría a la autora de la novela, Valerie Tasso. Tiene un cierto parecido físico con ella (pude comprobarlo porque ambas asistieron al preestreno) pero me recuerda mucho más a Rachel Griffiths (famosa por La boda de Muriel y las series A dos metros bajo tierra y Cinco Hermanos). No me podéis negar que entre estas dos actrices existe un parecido razonable:
Por si no os aclaráis, la de la izquierda es Rachel y la de la derecha Belén. Esta actriz aparece en pantalla durante casi toda la película, generalmente desnuda o ligera de ropa, y preferentemente en primeros planos que muestran cada poro de su sedosa piel. Hay que reconocer que esto tiene su mérito y sale bien parada de tan dura prueba. Los otros dos personajes femeninos también están bien dibujados e interpretados: Geraldine Chaplin es la abuela y Llum Barrera la amiga. Son los hombres los que salen mal parados: sus personajes son meras caricaturas, bastante poco creíbles, pero no hay que olvidar que la autora es una mujer.
La historia me pareció poco interesante porque a mí no me escandaliza que a una mujer le guste el sexo como a la mayoría de los hombres. Coincido plenamente con la abuela, que le dice a Val algo así como "ninfómana es una palabra inventada por los hombres para etiquetar a las mujeres". Es cierto que no existe la palabra ninfómano y que a todo el mundo le parece bien que a un hombre le guste follar; como mucho le llaman cariñosamente salido o putero. Sin embargo, si a una mujer le gusta disfrutar de su cuerpo se la tacha de ninfómana o puta.
El problema de Valerie Tasso (se supone que la obra es autobiográfica) no es que le guste el sexo, que no tiene nada de malo, sino que le da por enamorarse de unos hombres que son lo peor de cada casa. Es esto lo que la conduce a emprender su particular viaje al infierno hasta hacerse prostituta, dando la razón a todos los que la llamaban así (si es que había alguien). Menos mal que la película tiene un final feliz, que me hizo salir del cine con una sensación agradable después de pasarlo tan mal durante la proyección. Al final, Val renace de sus cenizas, se acepta a sí misma y decide vivir.
Si alguien quiere ver esta película por morbo, esperando encontrar sexo explícito, mejor que se alquile una porno. Es lo que pasa cuando de una novela erótica se hace una película para todos los públicos: que no se puede ver más que lo justo, así que ni siquiera te pones cachondo. Me recordó el caso de Las Edades de Lulú, con la diferencia de que aquella novela tenía calidad (yo la leí en su época y me gustó, mucho más que la película). Con aquella novela descubrimos a Almudena Grandes, mujer que desde entonces se ha convertido en una autora de éxito. No he leído la novela de Valerie Tasso, pero me han contado que no vale nada y que la autora vive del cuento desde que la escribió, hablando de sexo en la tele.
Poco más que añadir sobre Diario de una ninfómana. Es una película bien realizada y con presupuesto, pero que en ningún momento llega a emocionar. Para que a mí me guste de verdad una película tiene que tocarme alguna fibra sensible y ésta no lo hizo, así que la considero fallida. Me gustó ir al preestreno y agradezco de nuevo a La Coctelera la invitación, pero creo que no vale la pena pagar por verla en el cine. Aunque, por supuesto, es mi humilde opinión.










encontrada dijo
Pues ya no me llamaba la atención, pero ahora creo que tengo un motivo más para no verla, al menos no en el cine, que está muy caro. En casa, cuando no haya nada, pues eso, tal vez. ;) Besos y buen fin de semana
17 Octubre 2008 | 11:28 PM