Smoking Room
Mañana cambian la hora, así que desde el domingo se hará de noche a las seis de la tarde. Esto marca la llegada del invierno sin remedio, aunque esta semana ya hemos tenido los primeros avisos. En Madrid no existe el otoño, de modo que pasamos del calor al frío de un día para otro. Eso ocurrió antes de ayer, un auténtico día de perros en el que se juntaron todos los elementos: frío, lluvia y viento arreciaron con fuerza y nos dejaron tocados, por lo menos a mí. Me entraron ganas de quedarme en la cama para cuidar mi incipiente gripe, pero acabé yendo a trabajar para ponerme peor.
Me gustaría poder hibernar como hacen muchos animalillos: quedarme en la cama acurrucado y bien arropado para dormir todo el invierno. Perderme el frío y la lluvia, los días cortos y las noches largas, la gripe y todos los males. Despertar sólo cuando llegue la primavera, cuando caliente el sol, los días sean más largos y las flores cubran los campos. Sería maravilloso, sí, pero al final me tengo que levantar un día tras otro cuando aún no ha amanecido y adentrarme en la semioscuridad aterido de frío.
Bueno, a lo que iba: el caso es que soy fumador. Sí, ya sé que el tabaco es muy malo y que por su culpa enfermaré y moriré antes de tiempo, pero eso es cosa mía. Los fumadores estamos mal vistos en la sociedad actual y las autoridades nos persiguen y arrinconan esgrimiendo nuevas leyes. Sería mucho más fácil dejar de vender tabaco, pero supongo que eso no interesa a la economía, así que mejor no hablar. Con la nueva ley antitabaco está prohibido fumar en los centros de trabajo, por lo que hay que salir a la calle. Reconozco que cuando hace buen tiempo da gusto salir a fumar un cigarrillo, a la vez que tomas el sol o el fresco. Pero cuando llega el invierno esto puede convertirse en una tortura.
En esto pensaba yo antes de ayer mientras me congelaba intentando disfrutar de mi pitillo entre el frío, la lluvia y el viento. Tal vez, en realidad, lo que quieren es que los fumadores muramos antes, pero no sólo de cáncer o enfisema sino también de gripe o pulmonía. Si hay habitaciones para fumadores incluso en los aeropuertos... ¿por qué no pueden ponerlas también en las empresas? Puede que no esté previsto en la nueva ley, pero todos sabemos que muchas autoridades se la saltan a la torera, así que yo lanzo el debate. Además, estos lugares podrían aprovecharse para concienciar a los fumadores, como en el smoking room que veis a continuación, que me ha enviado mi amiga Pilar por e-mail...







Anto dijo
charlitox gracias por decirmelo que aquí en el campo mi planeta perdido no me entero de nada, bueno el reloj aquí poco sirve, chao luego te leo. buen finde.
24 Octubre 2008 | 07:38 PM