Especies
Soy bastante observador, en parte gracias a que no uso móvil. Mientras la gente que me rodea camina pendiente de su móvil, yo camino pendiente de la gente. Así, he descubierto algunas especies que se esconden en nuestra sociedad. Sus miembros están entre nosotros, sólo tenéis que estar atentos para descubrirlos. Aunque parezcan sacados de la noche de Halloween, los podéis encontrar en cualquier lugar, cualquier día a cualquier hora.
Zombis
Están en todas partes, aunque es difícil verlos porque tratan de pasar desapercibidos. Andan casi de puntillas, hablan poco y jamás dicen lo que piensan. Pasan por la vida como si estuvieran muertos, intentando no hacer ruido. No se inmutan ni muestran sentimientos, como si no tuvieran sangre ni corazón. Es imposible descubrir qué se oculta en el interior de estos seres que se mantienen fríos en cualquier situación, sin alterarse jamás ni tomar partido a favor de nadie. A mí en el fondo me dan pena, porque son auténticos muertos vivientes.
Fantasmas
Pocas veces veréis solos a estos seres, que frecuentan los gimnasios por el día y los garitos por la noche. Siempre están hablando de sí mismos, de las tías buenas que se ligan, del coche o la moto último modelo que se han comprado. Por eso necesitan estar rodeados de admiradores que les adulen y les bailen el agua a todas horas. En eso consiste su triste vida, porque cuando están solos no son nada ni nadie. Todo lo que tienen es el efecto que producen en los demás, así que sienten terror por la soledad. Creo que su problema es que están acomplejados porque la tienen pequeña, ya se sabe que muchos demuestran sus carencias presumiendo o comprando el coche más grande.
Vampiros
Son sin duda los más peligrosos porque es difícil descubrirlos al principio y, cuando lo haces, ya es demasiado tarde. En poco tiempo y sin que te des cuenta, se apoderan de tu vida, de tu ser, de tus cosas y tus amigos. Te exprimen al máximo, te chupan toda tu energía y te dejan seco, sin vida propia, anulado. Son encantadores y por eso consiguen seducir y morder a sus víctimas, que caen rendidas a sus pies y quedan enganchadas sin remedio. Hay que estar muy atento para descubrirlos a tiempo, aunque siempre es demasiado tarde. Una vez has caído en sus redes resulta casi imposible salir, desengancharse, recuperar las riendas de tu vida. Se puede conseguir, pero es traumático y quedas marcado para siempre.
Brujas
Como en los cuentos, casi siempre son mujeres y feas, aunque más por dentro que por fuera. Están amargadas y tratan de amargar la vida a los demás por todos los medios. Siempre se están quejando de todo lo que les rodea, con la cara hasta los pies y refunfuñando. La envidia les corroe y no pueden parar de mentir, engañar, tramar o fabricar rumores. Pasan la vida criticando al resto del mundo por la espalda, pero rara vez dicen las cosas a la cara. Cuando lo hacen, echan sapos y cucarachas por su boca, invocan a los demonios o te echan el mal de ojo. Creo que, en realidad, estas mujeres tienen un problema de insatisfacción permanente y todos sabemos lo que necesitan para que les cambie la cara y el talante: un buen polvo.











Jo dijo
Existen muchos más tipos sociales, de los que se puede sacar un buen inventario: los gatos o ladrones, los parásitos, los ratones de biblioteca, los galgos o acelerados, los pingüinos de oficina, las urracas o cotorras, los muermos, las gacelas, los lindos dondiegos o ligones, los buitres o aprovechaos, las hormigas trabajadoras, los tortugas o lentorros, las cigarras o vagos despreocupados del futuro, etc. etc.
19 Enero 2009 | 10:14 PM