Un día en Cibeles
Nunca había asistido a un desfile en la Pasarela Cibeles de Madrid, pero ayer vi cinco seguidos, en vivo y en directo. Pasé un día inmerso en el loco mundo del circo, digo de la moda, que para el caso español es lo mismo. Pasaron ya los años gloriosos de la Moda de España y el glamour de esta Pasarela, que ahora se llama Cibeles Madrid Fashion Week, como podéis ver en esta foto de la entrada al recinto.

Allí estaba yo, pertrechado con mi cámara, dispuesto a vivir a tope la experiencia y a conseguir las mejores imágenes. Porque yo me apunto a un bombardeo y trato de disfrutar al máximo de cualquier oportunidad que me brinde la vida. Ayer, en la tercera jornada de Cibeles, entre los diseñadores que presentaban sus colecciones había mayoría de mujeres, algo impensable hace unos años. Sin embargo, el primer desfile que presencié (a las 11:30 en la Sala Neptuno) fue el de Antonio Alvarado, un clásico en estas lides, al que pertenecen las siguientes tres fotos. Creo que al final fue el que más me gustó porque me pareció más variado, aunque tal vez la verdadera razón es que era mi primera vez...



Entre desfile y desfile, cócteles con vodka en el kissing room que podéis ver en la siguiente foto. Las otras dos corresponden a la colección de Lydia Delgado, que tomó el relevo de Alvarado (a las 13:00 en la Sala Cibeles). Ella fue la encargada de abrir la ofensiva femenina, con un derroche de transparencias y motivos circenses, que quedan patentes en el traje que cerró su desfile. Como podéis ver, la modelo parece una mezcla de payaso, arlequín y polichinela, decorado con cruces o espadas...



Después siguieron otras dos mujeres, en primer lugar Kina Fernández (a las 14:30 en Neptuno) que por lo menos mostró alguna prenda original. Las dos siguientes imágenes corresponden a su desfile y en la segunda podéis ver un curioso mono con escote palabra de honor...


Siguió Miriam Ocariz (16:00, Cibeles) que mostró sus habituales cueros y estampados sobre modelos con medias rojas, nada sorprendente. A su desfile pertenecen las dos fotos siguientes. La tercera corresponde al de Lemoniez (17:30, Neptuno), que fue sin duda el que más me decepcionó, tal vez porque era a priori el que más me atraía. No sé si es que con Miguel Palacio le abandonó la inspiración o si se es que ha instalado en el pijerío reinante, pero su desfile fue pobre, soso y corto, con profusión de pelos y plumas de todo tipo, como podéis ver en la tercera foto, la única que os muestro de este desfile, que fue el último para mí. Después no me quedaron ganas de ver más y decidí marcharme a descansar.



Termino con unas conclusiones a modo de resumen de lo que pude ver ayer. Sobre la pasarela, las colecciones, en general, me gustaron más bien poco. Sólo hubo algunas prendas que me sorprendieron, y la mayoría no porque fueran bonitas sino todo lo contrario. A ver si los diseñadores se enteran de que no se trata de llamar la atención con mamarrachadas. Ya sabemos que en moda está todo visto y es difícil innovar, pero aún se pueden hacer prendas bien hechas y con clase, utilizando tejidos, colores y cortes originales.
Entre el público tampoco vi muchas caras famosas o conocidas, pero ya os he dicho que el glamour escasea últimamente. La mayoría eran periodistas y estilistas, fáciles de reconocer por sus pintas infames. Por lo visto el sábado hubo más celebrities, pero también hubo más fiestas, así que imagino que ayer domingo estaban todas en cama y en coma.
Las modelos eran horrorosas en su mayoría, y las que no lo eran lo parecían. No sé si Cibeles ha relajado el control de la masa corporal, porque algunas eran auténticos esqueletos andantes. Y encima algunos diseñadores como Lemoniez siguen con esa manía de despeinarlas y maquillarlas como muertos vivientes, en lugar de ponerlas guapas como suelen hacer las mujeres cuando se arreglan. Por no hablar de esos ridículos andares asustados, con el cuerpo echado hacia atrás y dando zancadas...
Creo que, si todo fuera más natural, la gente se sentiría más identificada, pero la naturalidad escasea en este mundo de la moda. La pasarela tiene mucho de circo, poco de arte y nada de realidad, ya que la industria brilla por su ausencia. Todo se limita a los contactos, los nombres, la fama y los amigos. Quien consigue entrar en ese círculo cerrado y hacerse un nombre lo tiene todo hecho, aunque su ropa sea fea y siente como el culo. Bueno, ésta es mi opinión, pero que conste que ayer lo pasé muy bien en este circo.







galeria59 dijo
Son las modas Charlitox ... ahora se lleva desfilar así ... quizá dentro de unos años vuelva el gusto por lo clásico ...pero a mi me encanta verlas desfilar tan divinas , tan diciendo " esta soy yo " ... no sé
Hay muchos vestidos imposibles de llevar , pero pienso que son para la foto , luego alguna vez fijándome , cuando he estado muy atento , veo que el vestido lo han rediseñado para poder llevarlo .
Buen martes y ya tenemos a nuestra Penélope con el Oscar
24 Febrero 2009 | 02:13 AM