Una noche con Zaha Hadid
La fecha del pasado miércoles quedará grabada en mi vida con letras doradas, porque vi cómo uno de mis sueños se hacía realidad. Esa noche conocí personalmente a mi idolatrada Zaha Hadid, la famosa arquitecta iraquí. La diosa que ha diseñado sinuosos y futuristas edificios para muchas ciudades del mundo, incluidas Zaragoza y Madrid. Os aseguro (y tengo testigos) que no sólo la vi: hablé con ella, le di la mano, me sonrío e incluso posó para mí.

El encuentro tuvo lugar en un marco incomparable: el Casino de Madrid, impresionante edificio en la Calle de Alcalá que yo ya conocía. Allí se celebraba la entrega de los Premios AD de Arquitectura, Diseño e Interiorismo y uno de ellos era para Zaha. Con su presencia eclipsó al resto de los premiados, entre los que se encontraban los también arquitectos Tuñón y Mansilla y el decorador Tomás Alía.
Zaha Hadid es la gran reina de la arguitectura mundial y la única mujer que ha recibido el Premio Pritzker, considerado el Nóbel en este arte. Ella es una auténtica diva y son conocidos sus caprichos y manías. Tengo constancia de que en Madrid se comportó como siempre: pidió que cambiaran un montón de veces la decoración de su habitación de hotel y el asiento que debía ocupar en el avión. Pero ella se lo puede permitir porque sus fans la vamos a seguir adorando igual.



Lo que Zaha no pudó eclipsar fue la belleza del Casino de Madrid, innecesariamente decorado para la ocasión con trastos viejos y telarañas por la revista que entregaba los premios, la edición española de la prestigiosa Architectural Digest. Tampoco eclipsó el encanto de mi mejor amiga, que me acompañó en una noche tan memorable y divertida, ni la simpatía de otra chica que conocimos en el sarao, entre copas de cava y deliciosos canapés.



El resto de la gente pasó para mí completamente desapercibida, aunque había personas con mucha clase, algunas famosas y la mayoría desconocidas para mí. Por supuesto, también estaban allí las cuatro petardas de siempre: David Delfín, la travesti, el marido de Alaska, y las hermanas de Dover. Al menos en esta ocasión no hubo concierto como la vez anterior.












fantasmita dijo
Seguro que no te lavaste la mano o la cara desde ese día, jaja.
Muy buenas las fotos, pero llamar petardos a David , no sé si perdonarte.
Besos.
7 Marzo 2009 | 11:41 PM