Menos curas, más cultura
El Papa estuvo recientemente de viaje por África y sus palabras condenando el uso del preservativo han escandalizado al mundo entero. No es que sorprendan, porque ya conocemos su postura sobre este tema, pero sabemos que pueden causar un grave daño en un continente donde la cultura es baja y la presencia de la Iglesia Católica cada vez más alta. Su mayor autoridad no puede decir semejante barbaridad en un continente azotado por el hambre, la pobreza y el sida. Y además, ¿por qué tiene que hablar el Papa sobre sexo si supuestamente él no tiene relaciones sexuales?
Benedicto XVI dice lo mismo en Europa, pero aquí la mayoría de los católicos pasa olímpicamente de él. Por supuesto hay excepciones, como la política del PP que dijo el otro día "yo jamás utilizaría un preservativo". Una muestra de que en este partido tampoco abunda la cultura (aún no sé quién le ha dicho a esta mujer que se ponga un condón, ni cómo piensa hacerlo) sobre todo porque unos días después de sus declaraciones esta mujer ha sido nombrada Presidenta del Parlamento Vasco.
La polémica sobre los condones es una menudencia comparada con la que suscita el aborto. Ante el cambio de la ley que ha anunciado el gobierno español, tanto la Iglesia como la oposición se han lanzado en plancha. La Iglesia española, cada vez más amiga de gastar el dinero que recibe del Estado en publicidad, lanzó una agresiva campaña en la que compara a un niño con un lince (por cierto, gracias a la protección de este animal ha aumentado su población).
En España se aborta como en casi todos los países de Europa, pero la ley española no está a la altura de las europeas. Dicen que quien hace la ley hace la trampa, todo el mundo sabe que la ley actual no responde a la realidad y parece adecuado reformarla. Incluso en Italia existe una ley de plazos, así que la polémica sobre el aborto resulta ya antigua y obsoleta. Lo que ocurre es que interesa tanto al PP como a la Iglesia: es un buen pretexto para salir a la calle y para intentar desgastar al gobierno.
Eso ocurrió el pasado domingo: la Iglesia convocó manifestaciones contra el aborto en muchas ciudades de España. El PP se desmarcó a última hora pero muchos de sus miembros acudieron "a título personal". Es la hipocresía que impera en estos dos colectivos: incluso cuando estaba prohibido abortar, ellas (las cristianas de derechas) lo hacían en Londres a escondidas, aunque ahora salen a la calle con cara de amargadas diciendo que defienden la vida.
Por supuesto, yo también defiendo la vida, pero la de todos por igual. No juzgo a las mujeres, porque conozco a algunas que han abortado y sé que la experiencia no es agradable para nadie. Lo importante es la cultura y la educación, por eso hay que fomentar el uso del preservativo y no verlo como algo malo. Porque si para los curas no se puede ni usar condones ni abortar ¿qué pueden hacer quienes no tienen medios para mantener a sus hijos? Igual quieren que se los den en adopción para asegurarse las futuras vocaciones sacerdotales, que hoy tanto escasean...
El pasado domingo una manifestación multitudinaria (no tanto, aunque como siempre vinieron autobuses de toda España) recorrió el centro de Madrid gritando contra el aborto y contra el gobierno. Mientras tanto, un pequeño grupo de irreductibles madrileños recorríamos el centro histórico en otra manifestación, protestando por la desaparición del último parque de la zona. Ya os conté aquí que el Ayuntamiento de Madrid va a permitir al Arzobispado la construcción de 25.000 metros cuadrados en varios edificios de uso exclusivo para el clero en lo que hoy es una zona verde pública.

El título de este artículo es una de las frases que gritamos en la manifestación del domingo, aunque no era contra la iglesia sino contra la destrucción del parque. Como muy bien se dijo en el acto posterior, si se hubiera permitido construir al Banco Santander habríamos protestado igual. Pero el Ayuntamiento se lo ha permitido al Arzobispado, demostrando que el empeño del PP en perpetuar su alianza con la Iglesia es mayor que el de Zapatero en sacar adelante su Alianza de Civilizaciones. Igual que el Banco Santander levantó su ciudad en Boadilla, yo propongo que la Iglesia levante la suya en Pozuelo, el pueblo con más Papas en sus calles (lo digo por los nombres de sus principales avenidas).
El grupo de manifestantes que recorrimos la calle Bailén era más numeroso de lo que cabía esperar: 8.000 personas, espero que la próxima vez seamos más. El ambiente era festivo como habéis podido ver en la anterior imagen (podéis ver más fotos aquí). Me alegré de encontrarme con amigos y conocidos igual que me alegré de lo que ocurrió el viernes pasado: Epe tuvo que salir "por patas" de la calle de Fuencarral, donde acudió a festejar La noche de los teatros, el típico ejemplo de la "cultura" del PP. Me hubiera encantado estar allí para gritarle "¡Fuera!" como hicieron tantos y para enfrentarme a su chulería (porque pa' chulo yo). Parece que por fin los madrileños nos levantamos contra Aguirre y Gallardón, que llevan años haciendo lo que les da la gana amparados en su mayoría absoluta...





galeria59 dijo
Eres el mejor Charlitox !!!
Buen fin de semana !
4 Abril 2009 | 03:41 AM