Vamos al Matadero
Por fin visito Matadero Madrid, lugar que quería conocer desde hace tiempo. el Ayuntamiento de la capital española ha estado muchos años sin saber qué hacer con las antiguas naves del matadero municipal. Se han ido retrasando los diversos proyectos y las promesas de convertirlas en el Covent Garden madrileño. Finalmente, tras su restauración, algunas de estas naves se han abierto al público.
Se ha conservado la estructura de esta joya de la arquitectura industrial y el estado semirruinoso de sus naves, ahora contenedores que ofrecen enormes posibilidades. Los impactantes espacios recuerdan a los de Berlín, o al Palais de Tokyo de Paris, mezcla de elementos antiguos y modernos. Primero visitamos el espacio Abierto x Obras, que alberga una intersante exposición de obras luminosas que destacan en la oscuridad.


Después cruzamos el vestíbulo y entramos en Intermediae, un enorme y desangelado espacio que ofrece curiosas perspectivas. Parece preparado para talleres de formación y es apto para cualquier disciplina, desde la danza a la carpintería. Incluye una zona wifi y un moderno rincón donde descansar, beber agua o tomar un café. Desconozco qué actividades hay aquí durante la semana, pero hoy no hay nada ni nadie.



A continuación nos adentramos en la Nave del Diseño, que acoge una exposición de moda y objetos. Me interesan más los amplios espacios que el material expuesto, así que yo miro sobre todo a las paredes y al techo. Entre los pocos objetos de diseño que llaman nuestra atención está el taburete que podéis ver más abajo. Aunque parezca increíble las dos fotos son del mismo, visto desde distintos ángulos.



Salimos por la parte trasera en dirección a las Naves del Español, dedicadas al teatro y ahora cerradas. Al salir al exterior nos damos de bruces con la realidad: la supuesta plaza es un extenso espacio vacío en obras, muerto y rodeado de grúas como esqueletos. Debido a la profunda ruina que sufre el Ayuntamiento madrileño, todo se ha quedado a medias. Da pena ver tantas naves vacías en este matadero muerto.



Se habla de instalar aquí la Fundación Arco y otros muchos museos, pero ni siquiera hay un bar o un chiringuito donde tomar algo. Recuerdo el museo de arte contemporáneo de París que os he mencionado: allí había un moderno restaurante y un animado garito. Aquí falta vida, gente joven y creativa, movimiento... Todo está tan muerto como en el entorno: nos rodea el gran descampado que cubre la M-30, ahora enterrada.
Supuestamente junto a este Matadero estará la Playa de Madrid dentro de unos años, si es que alguna vez se llevan a cabo los prometidos jardines sobre los túneles. Por ahora el arruinado Ayuntamiento no sólo no ha comenzado las obras sino que ha destrozado los jardines que existían en la zona: el vecino Parque de Arganzuela está ahora repleto de casetas de obra. Habrá que esperar tiempos mejores para Madrid.
Mientras esta zona languidece y muere porque sus obras dependen del Ayuntamiento, el centro de Madrid vuelve a estar levantado. El milagro es del Plan Zapatero, que ha traído mucho dinero fresco para nuevas obras: la remodelación de la calle Serrano y la peatonalización de la calle Fuencarral son dos ejemplos. Y el alcalde amenaza con levantar pronto el Eje Prado-Recoletos, así que nos esperan años duros.

Hago esta foto en el vestíbulo del Matadero justo antes de abandonarlo, y con ella cierro mi visita. La curiosa instalación me hace reflexionar sobre lo que os acabo de contar. Me pregunto hacia qué dirección camina este nuevo lugar y si llegará a convertirse en el centro de referencia que los madrileños inquietos deseamos. Espero que no tengan que pasar muchos años para que éste sea un destino obligado en la capital.





yon Khauss dijo
Que lugar tan estupendo. Digno de visitarlo.
Un abrazo
5 Abril 2009 | 01:06 AM