1985
Termino los exámenes de COU el mismo día en que acaban las fiestas de San Isidro. Me da mucha rabia que siempre coincidan los exámenes con las fiestas, porque tengo que estudiar y no puedo ir a los fabulosos conciertos que hay cada noche en el Parque del Oeste. El otro día pude ir al de Los Pistones, pero no encontré a mis amigos, así que lo vi yo solo de pricipio a fin. Había mucha gente, pero conseguí subirme a una valla y lo disfruté muchísimo. Tanto que, al día siguiente, pasé por MF al salir de clase y me compré el disco Persecución. El sábado por la mañana lo puse una vez tras otra hasta que me aprendí todas las canciones de memoria.
Hoy estoy feliz porque, por fin, he acabado los exámenes. Pienso celebrarlo por todo lo alto y me dirijo hacia el bar del barrio donde he quedado con mis amigos. Cuando estamos todos empezamos a bajar andando hacia Moncloa, haciendo alguna parada para comprar unos litros de cerveza. Según nos acercamos al parque todo se va llenando de gente y el ambiente se hace cada vez más festivo. Todo el mundo tiene ganas de fiesta, porque hoy es el último día y actúa Radio Futura. Cuando llegamos al Paseo de Camoens todo está repleto. Delante el escenario y detrás los puestos de gallinejas y entresijos, cuyo olor característico impregna el aire.
Buscamos un hueco en la ladera cubierta de césped, con visibilidad aceptable, para establecerr nuestro cuartel general. Aquí permaneceremos unas horas y así, aunque cada uno vaya a su aire, siempre podrá encontrar al resto. Comenzamos a beber y fumar porros compulsivamente mientras empieza a caldearse el ambiente y los teloneros animan al personal. Cuando los Radio saltan al escenario nosotros ya estamos borrachos como cubas y el público grita enardecido. Comienzan a tocar sus temas más populares, desde Divina hasta Escuela de calor, y llega el delirio general. También tocan temas desconocidos, porque hoy presentan su nuevo disco De un país en llamas.
Una de las nuevas canciones, que nunca había oído hasta hoy, se llama En el Chino. Mis colegas y yo hacemos un corro alrededor de mi amigo "El Chino", nos reímos, bailamos y le empujamos mientras cantamos "Chino, Chino, sigue tu camino..." hasta caer todos al suelo. Acaba el concierto tras más de dos horas de caña de la buena. Todos estamos rendidos, satisfechos y sudados cuando empiezan a estallar los primeros fuegos artificiales. Nos tumbamos sobre el césped para admirar los grandiosos cohetes multicolores sobre nuestras cabezas, coreando los más espectaculares con un "¡ooooohhhh...!" tras otro. Me siento feliz como nunca hasta este momento.
Hace un mes cumplí mi mayoría de edad. Pronto empezaré la carrera, aunque todavía no tengo claro qué voy a estudiar. Se supone que ya soy adulto, pero no quiero pensar en responsabilidades. Sólo quiero disfrutar de la vida y de estos pequeños momentos mágicos y maravillosos. Todos estos pensamientos pasan por mi cabeza mientras siento el frescor de la hierba y miro al cielo oscuro adornado con fuegos brillantes y coloridos. No sé qué me depara la vida ni el futuro, pero tampoco me preocupa. No quiero hacer planes para mañana ni para el próximo verano. Sólo quiero prolongar este instante y disfrutarlo al máximo para que quede grabado en mi memoria. Espero poder recordarlo dentro de muchos años...






iñaki dijo
Estas fatal.
29 Mayo 2009 | 02:59 AM