Un día negro
No sé si hoy me habré levantado con el pie izquierdo, pero parece que este primero de julio todo me sale mal. Será porque hay quien empieza hoy sus vacaciones veraniegas y a mí me queda aún mes y medio para disfrutarlas. El caso es que he salido de casa a mi hora habitual y me he encontrado con el atasco del siglo en la M-30. Las señales luminosas indicaban que había un vehículo averiado a la altura de Ventas, lo que no me parece razón suficiente para justificar semejante atasco. He tardado tres cuartos de hora en recorrer un kilómetro, así que he llegado a las tantas al trabajo.
He tenido que aguantar las miradas desdeñosas de mis compañeros y mi jefe, como si yo tuviera la culpa de llegar tarde. Al encender mi ordenador, no funcionaba el programa que necesito para trabajar, así que he visto cómo se me acumulaban las tareas. Ya que no podía hacer nada, me he metido en internet para ver qué había pasado en Madrid, y he leído que esta mañana se habían producido más de 120 kilómetros de retenciones en las carreteras de la capital. Curiosamente, hablaban de dos accidentes: uno en la carretera de La Coruña y otro en la de Valencia, pero no decían nada del atasco de la M-30.
He leído en internet otra noticia que me ha dejado estupefacto: Ana Botella, todavía esposa del impresentable expresidente José María Aznar y concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, ha anunciado que este año es el último en que las fiestas del Orgullo se celebran en Chueca. Precisamente hoy es el pregón de estas fiestas, las que más gente de todas partes atraen a la capital, que culminarán en el desfile del próximo sábado. Las del Orgullo se ha convertido por derecho propio en las Fiestas de Madrid por excelencia, tras la aniquilación de San Isidro por parte del Ayuntamiento.
Ana dice que la masificada celebración del Orgullo en el centro de Madrid molesta a los vecinos, aunque desconozco qué tipo de encuesta ha realizado para sacar esa conclusión. Más nos vale disfrutar de las fiestas este año porque probablemente el próximo se celebren en algún polígono de la periferia. Es sólo una muestra más de la política de nuestro ayuntamiento, que nos amarga la vida con obras y problemas mientras nos priva por sistema de cualquier diversión. Menos mal que me he animado un poco comiendo con mi amiga Mamen. Eso sí, de primero he pedido arroz negro, no sé si por casualidad...







ciudadanakeing dijo
Hola .
Acaban de decir en las noticias que al final sí se celebrarán esas fiestas el próximo año. Han estado preguntando a los vecinos de Chueca (la mayoría gente mayor que vive en la misma plaza) y comentaban que es demasiado ruido, demasiada juerga y que no podían dormir. Después, ocurre que por tres o cuatro que siempre la lian orinándose en la calle y esas historias, pues la gente está quemada y protesta.
Nunca llueve a gusto de todos.
Un saludo Carlitox.
1 Julio 2009 | 10:03 PM