Por una gripe
Empezó como una más, de esas que aparecen de vez en cuando, como hace unos años la gripe aviar... Al principio la llamaron gripe porcina, porque al parecer estaba relacionada con los cerdos, pero pronto ese nombre dejó de ser apropiado ante la amenaza de la pandemia. Se comparó entonces con la gripe española que hace un siglo causó estragos en todo el mundo, aunque curiosamente aquel virus no se originó en nuestro país sino en los Estados Unidos. Nadie quería llamar "gripe mexicana" a la de este año, aunque tuvo su origen en aquel país, para no estigmatizar a sus habitantes. Finalmente se han generalizado los nombres gripe A y nueva gripe para denominar a la enfermedad causada por el virus H1N1. ¿Por qué no se ha llamado entonces "gripe H"? Tal vez porque sonaba como una bomba...
Los efectos de esta nueva gripe van a ser peores que los de una bomba atómica, si atendemos a los últimos datos y previsiones de fallecimientos y contagios. En España se prevén 8.000 muertes, aunque las autoridades tratan de quitar hierro al asunto alegando que la gripe normal causa el mismo número de bajas cada año. Por ahora han muerto en nuestro país cuatro personas a causa de este virus, aunque son cinco las bajas si contamos un fallecimiento colateral. Me refiero, evidentemente, a Rayán, el bebé que murió poco después de fallecer su madre, Dalila, de gripe A. Rayán estaba sano, no estaba infectado del virus H1N1, pero murió víctima de un error médico garrafal. Esta desgracia ha puesto de manifiesto la precaria situación de la sanidad en la Comunidad de Madrid.
Esperanza Aguirre y su fiel discípulo, el consejero de Sanidad Juan José Güemes, se lavan las manos como de costumbre. Pero todos sabemos que entre los dos han desmantelado la sanidad pública madrileña y han subastado cada trocito al mejor postor, convirtiendo a los enfermos en víctimas de empresas privadas que no miran por su salud sino por su propio beneficio. La muerte de Rayán pone los pelos de punta, pero lo peor es que nos tendremos que acostumbrar a casos como éste si la calidad de la sanidad madrileña sigue cayendo en picado. Lo mismo ocurrió en Estados Unidos, como os conté en el post que escribí cuando vi el documental Sicko De Michael Moore. Paradójicamente, ahora en aquel país están mejor que en Madrid, pues mientras Obama recupera la Sanidad universal nosotros la perdemos.
Menos mal que la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, está a la altura. A pesar de haberse estrenado en un momento difícil y de haberse tenido que enfrentar a esta nueva gripe, mi prima Trini ha sabido coger el toro por los cuernos. Parece que el pueblo la quiere y por eso es el miembro del gobierno español que sale mejor valorado en las encuestas. De todos modos, poco podrá hacer si es cierto lo que dice todo el mundo: que esta gripe es un invento de la industria farmacéutica para dar salida al stock de Tamiflu sobrante de la última gripe aviar. Desde luego, parece increíble que sean capaces de hacer algo así, pero no me extrañaría que fuera cierto porque todos sabemos cómo se las gastan en esta poderosa industria. Es difícil saber cómo acabará esta retorcida historia, y todo por una gripe...








DACIS DACIS dijo
Y lo peor de la sanidad en Madrid, es que llegas entrado en fase de coma diabetico, y te tienen cuatro días en los pasillo, como le pasó ha mi padre.
Me a gustado mucho tu articulo, informas y además cuantas toda la verdad que se esconde tras los politicos.
besotes
21 Julio 2009 | 12:29 PM