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La Coctelera

Charlitox Blox

Mi mirada crítica sobre el mundo actual

12 Septiembre 2009

Bikaner, la prueba de fuego

En plena depresión postvacacional, sigo con las crónicas de mi viaje al Norte de la India. Mi primera semana de trabajo después de las vacaciones se me ha hecho muy cuesta arriba y no he tenido tiempo ni fuerzas para publicar. Como mi estado de ánimo, la foto que abre este capítulo es más oscura y triste que la que abrió el primero. Muestra la realidad que os he contado sobre este país: una calle semiinundada y sobrevolada por cables, un gran montón de barro y basura, un chico en bicicleta y un carro tirado por un burro. Me encanta ver los burritos por las calles indias, se ven más limpios que las vacas y las cabras. Me parecen muy tiernos y me traen recuerdos de mi infancia, pues ahora resulta difícil ver burros en España.

Hago esta foto desde el coche al atravesar un pueblo camino de Bikaner, la segunda ciudad que visitaremos en nuestro viaje. En realidad será la primera, pues se trata de una ciudad en toda regla (con más de medio millón de habitantes) mientras Mandawa era un pueblo (con sólo poco más de 20.000 vecinos). Ya lo apreciamos al atravesar los suburbios de Bikaner: nos sorprende el bullicio, el tráfico y el polvo que levantan vehículos y camellos. Seguimos hacia nuestro hotel, que se encuentra a 30 kilómetros de la ciudad y, aunque parezca imposible, supera con creces al de Mandawa. El hotel Gajner Palace es un impresionante palacio, que los maharajás utilizaban para relajarse y cazar. Rodeado de un frondoso jardín, a la orilla de un precioso lago donde abundan las aves acuáticas, es como un oasis en pleno desierto.

Pedimos a nuestro conductor que nos espere para llevarnos a la ciudad, demasiado lejos para ir por nuestra cuenta. Nuestro primer destino es el gigantesco fuerte de Junagarh, situado en el centro de Bikaner y rodeado de un foso. Todas las ciudades de la India, o al menos las del Rajastán, tienen su fuerte. Son imponentes fortalezas donde vivían los maharajás y su corte, algunas de la Edad Media y otras posteriores. En algunos fuertes viven aún los descendientes de las familias reales, pero la mayoría están transformados en hoteles y museos. Esta es la primera visita que hacemos a un fuerte-museo y nos impresiona la belleza de sus palacios, con sus hermosos patios de balcones y celosías, estancias ricamente pintadas y decoradas, rincones y corredores con sorprendentes juegos de luces...

Tras visitar el fuerte nos dirigimos a la Ciudad Vieja, que se encuentra cerca y rodeada por una muralla. Los coches no pueden seguir hasta la puerta, así que desde la mitad de camino tenemos que seguir a pie. Nos vemos rodeados de motos y ruidos entre una muchedumbre cada vez más espesa, mientras nos acercamos a la puerta que abre ante nosotros un mundo desconocido. Somos los únicos extranjeros entre tantas personas, todas nos miran y nos dicen cosas tratando de vendernos algo. Nosotros avanzamos intentando aparentar seguridad, como si nos enfrentáramos a la primera prueba de fuego de nuestro viaje. No hemos querido coger guías porque no nos gusta que nos lleven a los restaurantes y tiendas de sus amigos, para luego cobrar comisión. Preferimos aventurarnos solos y ya sentimos cómo sube la adrenalina.

Comenzamos a callejear por un laberinto medieval, donde por fin veo algo positivo en las vacas sagradas que invaden las calles. Como veis en la siguiente foto, las vacas (en este caso un toro) se comen la basura que se acumula en cada rincón, aunque a cambio dejan la suya. Siguiendo el plano que figura en nuestra guía y mi buen sentido de la orientación, conseguimos llegar a nuestro objetivo: los tempos jainistas situados al sur de la ciudad. El jainismo es una antigua secta desgajada del hinduismo de la que ya os hablaré más adelante. Los templos jainistas suelen ser más antiguos y atractivos que los hindúes, aunque estos no son  especialmente bonitos. Sí me sorprende la preciosa cúpula pintada de un templo, que fotografío colocando la cámara en el suelo, siguiendo las instrucciones del hombre que nos lo enseña a cambio de unas rupias.

Los templos están situados junto a la muralla y desde aquí se dominan los barrios bajos de la ciudad, que quedan extramuros. Desde las azoteas de las casas, la gente nos saluda y nos sonríe, como el niño desnutrido que veis a continuación. Parece que en la India a todos, especialmente a los niños, les encanta que les hagan fotos. De nuevo en las calles, también sonríe ante mi cámara una bella mujer que está sentada en un portal bajo una maraña de cables. Está charlando con sus dos amigas, una de las cuales me mira sorprendida mientras la otra se esconde para no salir en la foto. Comprendo que las reacciones ante mi cámara pueden ser más diversas de lo que creía, así que decido ser más precavido.

Seguimos caminando por el laberinto de callejuelas, que cada vez se hacen más estrechas. Atravesamos bulliciosos bazares donde se vende todo tipo de mercaderías. Intentamos orientarnos para volver a la puerta de la ciudad, pero parece imposible. Cada vez vemos menos gente en las calles, que son cada vez más sucias y sórdidas. Las pocas personas que vemos tienen pintas extrañas, nos miran sorprendidas y nos preguntan adónde vamos. Nosotros seguimos caminando dignamente hasta que nos damos cuenta de que nos hemos metido en la boca del lobo, en un barrio marginal. Nos tragamos nuestro orgullo y decidimos dar media vuelta para volver por el mismo camino, antes de que sea demasiado tarde.

Sin duda el sentido del humor es fundamental para sobrevivir en la India y para enfrentarse a situaciones como ésta. Afortunadamente, conseguimos encontrar el camino de vuelta hasta la puerta. Cuando por fin la vemos respiramos aliviados, porque queda poco para que anochezca y hemos quedado con nuestro conductor para que nos lleve a nuestro lejano hotel. Hemos conseguido superar esta primera prueba y nos sentimos satisfechos, porque adivinamos que nuestro viaje será como una sucesión de pruebas, a cuál más dura. Antes de abandonar definitivamente la ciudad vieja de Bikaner cruzamos un precioso mercado de telas, cuyos brillos y colores impregnan mi retina borrando la oscuridad anterior.

Cierro este capítulo con una foto mía, para que no digáis que nunca salgo. Está hecha al día siguiente, por la mañana, después de desayunar. Salimos del restaurante del hotel y nos fumamos un cigarro en la terraza sobre el precioso lago, disfrutando del maravilloso panorama. Mientras vemos loros, garzas, pavos reales y ardillas que vienen a beber y comer junto a nosotros, nos preparamos para partir. Nos esperan las ciudades más espectaculares del Rajastán, los lugares más mágicos y sorprendentes de nuestro viaje, las experiencias más inolvidables. Aún nos queda mucho por vivir en la India; a mí mucho por revivir aquí.

 

 

servido por charlitox 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

fantasmita

fantasmita dijo

No me extraña que te costara tanto ir al trabajo, con lo bien que estabas en la India..
Maravillosas fotos y como siempre has hecho que estuviera yo también allí.
Besos, espero que pronto nos pongas más fotos.

12 Septiembre 2009 | 08:12 PM

kilifa

kilifa dijo

que belleza de fotografias, y tan bien explicadas...es como si me hubieras llevado allí por unos momentos..
la primera es un tanto escalofriante, el burro y tanta suciedad...

besos guapo, esperamos más!!!

12 Septiembre 2009 | 10:00 PM

fdez_barrio

fdez_barrio dijo

ALGUNAS FOTOGRAFÍAS PARECEN POSTALES, OTRAS UN MUNDO BELLO, LLENO DE COLOR, TRADICIONES....
MMMMMMMM.... A MI EN LOS BAZARES ME ARRUINABAN, ESO DE REGATEAR NO ES LO MIO Y TENGO ENTENDIDO QUE TE SUELEN PEDIR HASTA 3 VECES SU VALOR, ASÍ DESPUES DEL REGATEO COBRAN EL PRECIO REAL...YA TE DIGO, CONMIGO SE FORRABAN!!

UN BESAZO

12 Septiembre 2009 | 10:08 PM

Deprisa

Deprisa dijo

Me van gustando mucho las historias de tu viaje, esperando que publiques la siguiente y que nos hables del jainismo, últimamente me estoy interesando un poco por esa religión.

13 Septiembre 2009 | 06:57 PM

Lauris

Lauris dijo

Hola Carlos,

Soy Laura Rodríguez, has estado comiendo hoy con mis padres y me han hablado sobre este, tu blog, me ha gustado mucho y este viaje precisamente a la India, quiero hacerlo yo el año que viene.

Si puedes ponte en contacto conmigo en viajealatardecer@gmail.com

Un saludo,
Laura
_______________________________
http://viajealatardecer.blogspot.com

13 Septiembre 2009 | 07:53 PM

nykaa

nykaa dijo

Por fin te dejas ver!!xd Encantada...jaja
Vaya colorido que muestras en tus fotos, es una maravilla la verdad es que dejar atrás todo eso para volver al trabajo y a la rutina...mal trueque ehh???
Besos

13 Septiembre 2009 | 08:10 PM

galeria59

galeria59 dijo

¡ Qué contrastes !!!
¡ Qué luz tan especial !!!
Impresionantes tus fotos !!
Gracias por trasladarnos a la India !!!
Buena semana !!!
Un abrazo Chalitox

13 Septiembre 2009 | 11:40 PM

galako

galako dijo

Geniales fotos Charlitox !! Estoy deseando seguir leyendo la crónica de tu viaje :)

Saludetes !!

14 Septiembre 2009 | 05:44 PM

charlitox

charlitox dijo

Gracias por vuestra respuesta a mis crónicas. Espero que las sigáis tan ansiosos como yo... Estoy deseando publicar la siguiente!!! Es la manera de recordar mi viaje antes de que se me olvide...

Salu2

14 Septiembre 2009 | 09:24 PM

skpe

skpe dijo

Que emocionante y que de envidia cochina jeje...gratificante viaje...un saludo y espero el capítulo siguiente

15 Septiembre 2009 | 10:53 PM

Mariano

Mariano dijo

Ya son varios años viendo tus fotos y poniéndome verde de envidia.
Me encantan, y la envidia es por no ser capaz de hacer una par de ellas ni la mitad de buenas que las tuyas.
Enhorabuena una vez mas.

18 Septiembre 2009 | 11:57 PM

PILON

PILON dijo

Estoy segura de no ser capaz de conocer este país por mi misma, por lo que aun agradezco más poder hacerlo através de tus estupendos relatos y fotografías, gracias.

Besos

20 Septiembre 2009 | 08:51 PM

Maria

Maria dijo

Madre mía! Yo giro una esquina y me encuentro un toro de repente y me faltan pies, jajaja!!

Ya sé que allí son sagrados pero eso de tenerlos sueltos por la calle...uuuu!!!

23 Septiembre 2009 | 12:29 AM

Gabriela

Gabriela dijo

Escribes genial!! Creo que es difícil que tú dimensiones lo que provocas en tus lectores con tus relatos y con tus excelentes fotografías. Nos haces viajar, sentir y hasta oler esas angostas calles...pero fuiste muy valiente al adentrarte en esas solitarias callejuelas, en un ambiente sórdido , desconocido y peligroso.
Leer , imaginar, ha sido muy entretenido. Es normal que después de una aventura como esta , llegues a tu trabajo sin ganas de volver a una realidad segura y conocida...mucho más entretenido es seguir recordando y viendo los detalles, esos palacios hermosos, pensar en quienes los construyeron, a costa de qué...
Gracias por hacerme soñar.
Un abrazo.

23 Septiembre 2009 | 01:25 AM

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Sobre mí

Ciudadano del mundo, aventurero y viajero incansable. Idealista, inconformista y rebelde sin pausa. Puro Aries: impulsivo, independiente y sincero. Desde marzo de 2007 vuelco aquí mis opiniones, experiencias y sueños.

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