Publicidad:
La Coctelera

Charlitox Blox

Mi mirada crítica sobre el mundo actual

19 Septiembre 2009

Jaisalmer, la ciudad dorada

El trayecto hacia Jaisalmer es más entretenido de lo habitual. El paisaje cada vez es más árido, ya que estamos entrando en el desierto de Thar. Sin embargo, la carretera cada vez está más concurrida. A los camiones, coches, motos, bicicletas y animales que circulan en ambos sentidos hay que añadir ahora grupos de hombres y mujeres en procesión. Ya empezamos a verlos ayer, camino de Bikaner, pero hoy son aún más numerosos. Caminan por mitad de la carretera y no precisamente en fila, portando banderas de colores. Nuestro conductor nos explica, como puede, que se trata de peregrinos que caminan durante un mes unos doscientos kilómetros para llegar a un templo cercano, algo así como el Camino de Santiago.

Sufrimos momentos de pánico cuando tenemos que adelantar (por la derecha, porque aquí se circula por la izquierda) a la vez a los "peregrinos" y al resto de vehículos, mientras se nos echan encima los camiones que vienen de frente. Acabamos curados de espanto y hasta nos atrevemos a echarnos una siestecita, dejando nuestras vidas en manos de Singh (el ilustre apellido de nuestro conductor, el nombre es imposible de memorizar). Sufrimos también varias paradas, cada vez que nos cruzamos con la vía del ferrocarril y tenemos que esperar a que pase el tren, porque aquí todos los pasos son a nivel. Aprovechamos para bajar del coche, fumar un cigarro y mear en la cuneta, como los indios.

Por fin llegamos al hotel Fort Rajwada donde, por primera vez en nuestro viaje, pasaremos dos noches. Está situado a las afueras de Jaisalmer y es tan lujoso como los anteriores, pero no nos permitimos mucho tiempo de relax. En un rato estamos en la puerta esperando un tuc-tuc, ya que hemos decidido dejar descansar a nuestro prudente y apocado conductor. Estamos deseando conocer la ciudad dorada, que vemos brillar desde la distancia. El imponente fuerte domina el horizonte desde su atalaya, como un castillo de arena que nos atrae como un imán. Según nos acercamos lo vemos crecer, sin duda es lo más espectacular que hemos visto hasta ahora. El tuc-tuc nos deja en la puerta de la ciudad amurallada que rodea completamente el fuerte.

Jaisalmer fue fundada en el siglo X por Rawal Jaisal, de quien recibe su nombre. Recorremos la calle principal de la "ciudad de abajo", repleta de comercios y de turistas, hasta llegar a la base del fuerte. No es un palacio como los otros, sino una auténtica ciudad medieval que se alza en lo alto de una montaña de arena. Rodeada de una muralla en la base y otra en lo alto plagada de torreones, es una fortaleza inexpugnable, con una sola puerta de entrada. Subimos hacia la puerta y, al ver los impresionantes palacios en lo alto, sentimos el peso de la historia sobre nuestras cabezas. Mientras varias mujeres que parecen gitanas tratan de vendernos pulseras y tobilleras, cruzamos el umbral de la gigantesca puerta y entramos en la "ciudad de arriba".

El fuerte de Jaisalmer es como una ciudad de cuento, anclada en el pasado, que ofrece rincones encantadores como postales. Caminamos por los estrechos callejones entre palacios, templos, havelis y más turistas. Recorremos las calles y las tiendas de esta ciudad dorada, llamada así con razón por el color de la piedra arenisca con la que se construyó. Subimos hasta las murallas y nos asomamos entre las almenas para contemplar el atardecer sobre la ciudad y el desierto. Contemplamos la vida cotidiana de la gente que vive aquí, mientras esquivamos a las vacas que nos impiden transitar por los angostos pasadizos. Veo a una mujer fregando los platos en el patio de su casa y a otra vendiendo frutas ante dos curiosas pintadas.

Después bajamos de nuevo del fuerte, recorremos la calle comercial y llegamos hasta la puerta de la muralla, que veis a continuación. Es una zona llena de vida, el límite entre la ciudad y el desierto, la puerta que separa los coches (extramuros) de las peatones (intramuros). Pegado a la muralla hay un urinario público y junto a él un gran montón de basura donde, por primera vez, veo ratas. Junto a la puerta, en el interior de la muralla, hay una gran plaza con un restaurante que nos llama la atención: el Trío. Subimos hasta la azotea y nos sentamos para cenar y disfrutar de las espléndidas vistas. Al anochecer, iluminan el fuerte, que resplandece como si estuviera flotando en la oscuridad.

El segundo día volvemos a subir al fuerte para visitarlo más detenidamente. Si ayer sólo paseamos por sus calles, hoy nos dedicamos a visitar sus monumentos. Entramos en el Palacio y recorremos sus muchas habitaciones y galerías, ascendiendo hasta llegar a la azotea, en el punto más alto de la ciudad. Desde allí se divisa un impresionante panorama: delante los torreones del fuerte y sus murallas, abajo la ciudad y al fondo el desierto. Después visitamos los templos jainistas, levantados entre los siglos XII y XVI. Se trata de un conjunto de siete templos comunicados entre sí, cuyas paredes de piedra tallada muestran esculturas y filigranas imposibles. Nos sorprende encontrar en su interior estatuas de Buda, pero es que para esta secta que se separó del hinduismo el el año 500 antes de Cristo, se trata de un dios más al que adorar.

Bajamos de nuevo a la ciudad y recorremos sus bulliciosas calles. Nos sorprenden los grandes turbantes de colores que llevan los hombres, como el anciano que veis en primer plano a continuación. También el hombre que duerme la siesta plácidamente ante un edificio en construcción. Nos hemos salido de la zona más comercial y nos internamos en una más tranquila, donde encontramos las havelis más espectaculares que hemos visto hasta ahora. Son tan altas y están a ambos lados de una calle tan estrecha que resulta difícil fotografiarlas enteras. Sólo consigo fotografiar una que tiene una placita delante, así que dispongo de más perspectiva. Parece imposible que se pueda tallar la piedra arenisca con esa maestría, para conseguir esas filigranas y celosías, de una belleza que corta la respiración. La altura del edificio y la belleza de su fachada es signo de la riqueza de sus antiguos dueños, los comerciantes de la Ruta de la Seda.

Terminamos nuestra estancia en Jaisalmer con una actividad típica de la zona, destinada a los turistas. Se trata de montar en camello por el desierto, una experiencia nueva para mí, ya que ni siquiera lo he hecho en Canarias. Nuestro conductor nos lleva a unos 30 kilómetros de la ciudad, donde el desierto de Thar se hace más árido y comienzan a verse dunas y tormentas de arena. Estamos a sólo 15 kilómetros de la frontera con Pakistán, esa línea caliente que se trazó para separar a los hindúes de los musulmanes. Paramos donde vemos a los primeros camelleros, subimos rápidamente a nuestros camellos y nos dejamos guiar hacia un conjunto de dunas que vemos al fondo. En la mitad del trayecto, de repente, me doy cuenta de que he perdido mi pasaporte, que llevaba en el mismo bolsillo que el bono que he entregado a los camelleros.

Llegamos a las dunas, que están llenas de camellos y de turistas. En la arena hay botellas vacías, plásticos y desechos de todo tipo. Resulta imposible hacer una foto sin sacar a otros turistas haciéndose fotos, así que esto tiene poco de desierto y mucho de parque temático. Uno de los hombres que nos han acompañado en el trayecto saca unos refrescos calientes de su bolsa y nos los ofrece, pero nosotros los rechazamos. Aparece una niña de corta edad, con aspecto de gitanilla, y baila para nosotros al ritmo de la pandereta que toca un hombre, tal vez su padre. En fin, todo vale por intentar sacar unas rupias a los turistas, pero yo no tengo ganas de nada. Cierro de nuevo con una foto mía, de pie ante mi camello. Voy vestido de naranja, mi color favorito, y lo que llevo al cuello es el turbante que me he comprado pero no me he puesto. Sonrío ante la cámara, pero me muero por dentro, pensando que voy a tener que rastrear el desierto entero en busca de mi pasaporte.

La experiencia podría haber sido divertida, pero para mí se ha convertido en una tortura. Sólo estoy deseando volver al coche, que nos espera en un lugar distinto de donde salimos, para ver si está allí mi pasaporte. Deseo fervientemente que así sea, porque si no me va a tocar buscarlo y está empezando a anochecer. En cuanto llegamos a nuestro destino me tiro de mi camello y corro hasta el coche, que veo aparcado a lo lejos. Abro la puerta, que ni siquiera estaba cerrada con llave, y veo mi pasaporte tirado en el suelo. Por fin respiro tranquilo, pero casi me da algo. Puedo continuar mi viaje como si nada hubiera ocurrido...

servido por charlitox 17 comentarios compártelo

17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

al-javivi

al-javivi dijo

Maravillosa ciudad medieval, maravillosas havelis de piedra de arenisca tallada, el restaurante trio y su cena al anochecer con el fuerte como escenario, las dunas....
y todo ello con una sensación termica de 50º, uf!
Maravillosa experiencia!

19 Septiembre 2009 | 05:34 PM

arandano

arandano dijo

Querido amigo;
Veo que sigues viajando, que sigues relatando con precisión tus crónicas, que sigues haciendo excelentes tus fotografías, que te pones el mundo en montera tal cual Willy Fog.
Que sigues dando envidia, no sé si de la sana.
No, Gibrltlar no es sitio para perderse, ni para perder el pasaporte, pues ya no hace flata para entrar...hubiese preferido perderme en Jaisalmer. Y tocar las estrellas en el desierto.
Sigue así..Enhorabuena

19 Septiembre 2009 | 08:00 PM

galeria59

galeria59 dijo

Que sitios mas increibles !!!
Gracias por abrirnos los ojos a estos destinos tan poco conocidos !!!
Tus fotos y tu narración de 10 !!!
Gracias por compartir esto con nosotr@s !!!
Buena semana Charlitox !

20 Septiembre 2009 | 03:40 AM

fdez_barrio

fdez_barrio dijo

CON TU CRÓNICA HACES QUE PODAMOS SENTIR LAS INCOMODIDADES DEL VIAJE, LA MARAVILLA DE ESOS EDIFICIOS Y COMO NO LAS AVENTURAS VIVIDAS....
DARTE LAS GRACIAS POR LAS FOTOGRAFÍAS, ME PARECEN MARAVILLOSAS Y UN BUEN RESUMEN DE LA FORMA DE VIDA Y COMO SON LAS CIUDADES, TIENES RAZÓN CUANDO HABLAS DEL TALLADO DE LA PIEDRA, EL EDIFICIO QUE FUÉ DE LOS COMERCIANTES DE LA RUTA DE LA SEDA ES MARAVILLOSO, UNA OBRA DE ARTE.

PDT: ME ALEGRO QUE LO DEL PASAPORTE SE QUEDARA EN UN SUSTO Y BUEN PUNTO FINAL TÚ Y EL CAMELLO, ANTE EL DESIERTO.

BESOS

20 Septiembre 2009 | 11:14 AM

lafullpicture

lafullpicture dijo

Maravillosa ciudad, como me gustan los templos jainistas, es increible como pueden tallar asi. Que dura es la vida del viajero, eh? jejeje entiendo perfectamente lo que cuentas. Espero la proxima cronica. Beso.

20 Septiembre 2009 | 01:54 PM

Esperanza

Esperanza dijo

Ohhhhhhhhhhh, me encanta!!!!
Tus fotografias son preciosas y reflejan todo lo que cuentas.
Un beso muy gordo para ti

20 Septiembre 2009 | 09:08 PM

galako

galako dijo

Preciosa ciudad !! Estupendas fotos, charlitox !! Me ha encantado la primera de los camellos, la del fuerte iluminado por la noche y la de los edificios de piedra de arenisca tallada.

Me alegro que lo del Pasaporte sólo fuese un susto ;-)

Saludetes !!

21 Septiembre 2009 | 12:19 PM

Gema

Gema dijo

Hola Charlitox,
Me ha encantado el tono de la narración y las fotos, espero que te quede mucho material para seguir deleitándonos con tus historias de La India.

Besos, Gema.

21 Septiembre 2009 | 02:01 PM

charlitox

charlitox dijo

Gracias a todos!!!
Gema: efectivamente, aún me queda muuuucho material...
Galako: a ver si publicas...
Esperanza: bienvenida a mi blog, me alegra que te guste y que comentes, sigue así!!!

Besos

21 Septiembre 2009 | 04:46 PM

lasrecetasdeteresa

lasrecetasdeteresa dijo

Jo que suerte tienes viajando tanto, y que crónica más buena nos has puesto. y que foto más chula con tu camello de tras jaja, que bien estas. y que bonitas fotos. Besitos.

21 Septiembre 2009 | 04:57 PM

yon Khauss

yon Khauss dijo

Una crónica amena y veraz. Cuanto quisiera poder realizar ese viaje y conocer esa cultura, sus gentes y lugares.

Un fuerte abrazo

23 Septiembre 2009 | 03:10 PM

nykaa

nykaa dijo

Madre mía se me hace como que estas en otro mund hay en el desierto ante el camello jaja.
Gracias por tus felicitaciones pero no me las des a mi, sino a todos los que entran en mi blog y les gustó tanto como para valorarlo eso hace que siga, no desista y¿disfruteis?con mis escritos.
Fantástica crónica de tu viaje.
BESOS

24 Septiembre 2009 | 12:48 AM

Alejandra

Alejandra dijo

maravillosa experiencia la que viviste. Gracias por compartirla con nosotros y hacernos soñar con viajar por lugares extraños y lejanos.

24 Septiembre 2009 | 11:15 PM

Gabriela

Gabriela dijo

¡¡Ayyy, Charlitox...que susto me has dado!! Ya estaba pensando que vería una foto tuya vaciando el desierto con una pala, buscando tu pasaporte...¿cómo no te dió un infarto?
Maravillosas las fotografías. Realmente, tienes muy buen ojo de fotógrafo, porque captas la esencia del lugar, y todos te agradecemos el haberte dado el tiempo para buscar el ángulo perfecto, la luz apropiada, etc. Muy buen lente, para poder captar esa havelis enterita...varios pisos...Que maravilla!! He disfrutado mucho este relato.
Un abrazo, estamos a la espera de tu próxima crónica, y ojalá tu ánimo mejore.

29 Septiembre 2009 | 09:24 AM

Nuria Villar Dille

Nuria Villar Dille dijo

Que gusto poder recorrer de nuevo esta ciudad y con recuerdos muy similares. Me suena hasta el camello, ja, ja.

18 Octubre 2009 | 09:06 PM

charlitox

charlitox dijo

Nuria, me ha hecho muchísima ilusión tu comentario!!!
Espero que mis relatos te hagan recordar tus viajes a ese país que tanto te gusta...

Besos

19 Octubre 2009 | 12:06 PM

Elecciones

Elecciones dijo

Excelente blog y muy buen post, realmente no he tenido la gran fortuna de conocer este hermoso país, pero espero y aspiro sea muy pronto, ademas con tan buenos comentarios que leo cada día de éste, mas ansío visitarlo.

Un saludo.

10 Noviembre 2009 | 04:00 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Ciudadano del mundo, aventurero y viajero incansable. Idealista, inconformista y rebelde sin pausa. Puro Aries: impulsivo, independiente y sincero. Desde marzo de 2007 vuelco aquí mis opiniones, experiencias y sueños.

Ir al Archivo de Charlitox Blox
Madrid 2020, ciudad candidata
Sigue la lucha contra el Vaticano de Madrid

Free counter and web stats

Amigos

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera