A la tercera va la vencida
Madrid ha perdido los Juegos Olímpicos de 2016. Río de Janeiro ha ganado, como se veía venir. Lo primero es felicitar a los brasileños en general, y a los cariocas en particular, por conseguir su sueño. Río tenía todas las papeletas y el COI ya había apostado por esta ciudad en la última evaluación de las candidaturas. Las bazas a favor de la ciudad brasileña eran muchas: nunca se han celebrado unas Olimpiadas en América del Sur, Brasil es un país emergente (como lo era China cuando consiguió los Juegos de Pekín) y, además, según la regla no escrita de la rotación continental, en 2016 tocaba América. Tenía sólo una pega: la celebración en Brasil del Campeonato Mundial de Fútbol de 2014, pero esto no ha sido un obstáculo para los miembros del COI, que han otorgado a Río los Juegos de 2016.
Madrid ha vuelto a perder cuatro años después, pero en realidad todos nos lo temíamos. Es verdad que al final, cuando sólo quedaban dos ciudades en liza, nos hemos ilusionado y hemos creído que era posible. Pero al final ha pesado esa regla no escrita, aunque el Presidente del COI había dicho que no se tendría en cuenta. Londres 2012 está demasiado cerca y ni siquiera se ha celebrado aún, así que la corazonada madrileña era un sueño difícil de cumplirse. Pero eso ya lo sabíamos todos desde el principio, incluso lo sabía el alcalde Gallardón cuando presentó su segunda candidatura consecutiva. Así que ahora no hay marcha atrás, no tendría sentido haberse presentado para 2016, sabiendo a priori que sería casi imposible, y no hacerlo para 2020, con el viento a favor.
Confieso que el título de este post me valía tanto si Madrid ganaba como si perdía, porque hoy es la tercera vez que Madrid pierde las Olimpiadas. Lo que ocurre es que, para mí, la primera vez no cuenta: fue para los Juegos de 1972 que acabaron celebrándose en Múnich, cuando Franco era aún el Jefe del Estado español y Carlos Arias Navarro era Alcalde de Madrid. Las posibilidades madrileñas eran entonces muy remotas, por no decir nulas, así que aquella candidatura puede considerarse "simbólica". Lo que cuenta es la perseverancia, y a la tercera va la vencida, así que tras 2012 y 2016, Madrid debe presentarse para 2020. Entonces los Juegos podrán volver a Europa tras cruzar el charco, y entonces Madrid estará todavía mejor preparada que ahora, no habrá ciudad que la supere.
Si el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, fuera consecuente, estaría ya pensando en presentar la candidatura de la capital de España para 2020. Si realmente tiene tanta ilusión y tanta confianza en las posibilidades madrileñas, creo que debería hacerlo. Si entonces no ganamos, será hora de retirarnos de la carrera olímpica, como hizo París tras perder varias veces seguidas. Pero sería una pena desperdiciar todo lo que se ha hecho sabiendo que este año la cosa estaba complicada. Yo ya os he dicho aquí muchas veces que tengo la ilusión de ver unas Olimpiadas en Madrid desde que era pequeño, pero además tengo una poderosa razón para apoyarlas. Estoy harto de ver mi ciudad herida, llena de zanjas y socavones, y creo que sólo si conseguimos los Juegos podremos verla sin obras.
En realidad, me acabo de dar cuenta de que hay otra forma de ver Madrid libre de obras y de incomodidades para los ciudadanos. Se trata de echar de una vez por todas al alcalde Gallardón. Bajar a este faraón de su trono, para que deje de sangrarnos a base de multas e impuestos, para que deje de amargarnos la vida con obras interminables y molestas. Hay que pararle los pies cuanto antes, porque ahora anuncia que quiere remodelar la Plaza Mayor y ponerle gradas. Desde luego, si sigue adelante con este proyecto, yo estoy dispuesto a manifestarme y promover la rebelión contra este loco peligroso, que no va a dejar ni un trozo de Madrid sin cubrir por esas horribles losas de granito que avanzan por la ciudad como una marea negra. Toda la ciudad está patas arriba y se acercan fechas fatídicas.
Supongo que, si conseguimos echar a Gallardón del Ayuntamiento, con él se irá también el sueño olímpico de Madrid. Entonces sólo quedará mi ilusión, pero espero no perderla. Porque de ilusión también se vive.









lasrecetasdeteresa dijo
Bueno pues no nos queda mas que felicitar a Rió de Janeiro , que se le va hacer, por lo demás estoy totalmente de acuerdo, contigo yo también me manifiesto, para que paren las obras de Madrid. Besitos
2 Octubre 2009 | 08:29 PM