Impresiones de un bloguero en Sevilla
El domingo por la tarde volví del EBE en el AVE, pero hasta hoy martes no he podido publicar esta crónica. Tras la resaca, me ha costado bastante ordenar mis ideas y sacar mis conclusiones. Mi primera experiencia en una convención me ha confirmado lo que ya había oído: las largas jornadas seguidas de noches sin fin te dejan para el arrastre. Estoy cansado pero contento de haber asistido a este Evento Blog España, aunque no ha resultado como yo me esperaba. Ya os dije que no sabía muy bien a dónde iba, pero pensé que habría más blogueros aficionados, independientes y anónimos como yo. Bueno, tal vez los había, supongo que sí, pero la mayoría de los asistentes eran profesionales del sector de internet, que iban para hacer contactos y negocios. Casi todos se conocían o conocían a los ponentes y a los gurús de la red, cuyos nombres yo no había oído jamás. Me sentía como un extraño en una familia que no era la mía, aunque sólo a ratos, porque luego comprendía que en este mundo cabemos todos y, además, siempre me ha gustado ser la oveja negra.


Siempre es un placer visitar la maravillosa ciudad de Sevilla y me ha encantado volver después de unos quince años. Aunque no me ha quedado mucho tiempo para pasear, he podido disfrutar de sus deliciosas tapas en las terrazas que ocupan calles y plazas, bajo un sol de justicia. Incluso los sevillanos estaban sorprendidos del calor que hacía, demasiado para estas fechas. Estamos a mediados de noviembre pero en la capital andaluza parecía primavera, que es la estación ideal en esta ciudad teniendo en cuenta que en verano el calor es sofocante. Encontré Sevilla tal y como la recordaba, aunque algunas cosas han mejorado: la Alameda de Hércules, antaño marginal refugio de putas y maleantes, es hoy un hermoso paseo recuperado para el disfrute de vecinos y visitantes. Me agradó también ver gran cantidad de bicicletas, muchas de ellas de alquiler, sobre los kilómetros de carril-bici que han surcado las calles hispalenses. Era lo que esperaba, teniendo en cuenta los tiempos que corren y sabiendo que la ciudad es totalmente llana y por tanto perfecta para pedalear.



El EBE se celebraba en el centro de convenciones del Hotel Barceló Renacimiento y pude alojarme en este lujoso establecimiento que se construyó para la Expo 92. Está situado en la Isla de la Cartuja, entre el Puente del Alamillo que levantó Calatrava para la ocasión y el parque de atracciones Isla Mágica, que ocupa los restos de aquella exposición. Las sesiones más importantes tuvieron lugar el sábado, día grande del evento. Yo me vestí a tono con mi camiseta de Star Wars y triunfé: incluso alguien me hizo una foto y la colgó en internet. Por la mañana, en una sesión paralela sobre "artistas y culturas en la red" triunfaron los protagonistas de la serie online sevillana Malviviendo. Acapararon todas las preguntas del público y quedó patente que es auténtico furor lo que ha despertado esta serie, sobre todo en su tierra. Reconozco que yo la descubrí hace poco, gracias a mi amigo Tenemos Imágenes, y desde aquí os la recomiendo porque creo que vale la pena.



Por la tarde se celebró una mesa redonda sobre "el estado de la blogosfera" en el décimo aniversario del nacimiento de los blogs. Entre los participantes estaba Álvaro Ortiz, Furilo para las amigos, responsable de La Coctelera y otros muchos proyectos. Entre él y sus compañeros de mesa, de otras redes de blogs, pronosticaron la muerte de este medio a manos del twitter. Yo me revolví en mi asiento porque no creo que esto pueda ocurrir, ya que el blog y el twitter son dos cosas diferentes. Cada formato cumple su misión y no creo que sean equiparables: mientras el twitter es más escueto, espontáneo e inmediato, el blog debe ser más completo, trabajado y reflexivo. El primero se podría comparar con los mensajes de móvil y el segundo con la prensa impresa, que ni siquiera ha desaparecido en la era de internet. Cada medio tiene su nicho y cada persona debe encontrar su medio, porque sólo los más frikis o los profesionales del sector pueden presumir de usarlos todos. Yo, que tengo el tiempo limitado, prefiero dedicarlo a mi blog antes que, por ejemplo, a las redes sociales. Por eso precisamente me considero un bloguero.

En esta misma mesa, un hombre cuyo nombre no recuerdo dijo que no se debe escribir de política en un blog porque te arriesgas a recibir comentarios ofensivos. Esto me pareció más propio de la derecha hipócrita (que sólo se preocupa de quedar bien) que de un auténtico bloguero (que, supuestamente, debe ser activista). Yo creo que en un blog uno debe decir lo que piensa sin temor a los comentarios que reciba, porque se trata de un medio de expresión y no de vender la moto a nadie. Para rizar el rizo y terminar de cagarla, el hombre añadió que los blogs de los políticos no tienen éxito. Como si tuviera algo que ver... ¿acaso a alguien le puede interesar el blog de un político, que precisamente es un experto en vender la moto? Yo, desde luego, no he leído ninguno y sólo conozco el de Güemes, del que prefiero no hablar. Menos mal que el domingo me reconciliaría con el EBE al oír la conferencia de clausura, que estuvo a cargo del periodista Gumersindo Lafuente. Me devolvió la confianza en mis ideas cuando insistió en que un bloguero debe decir lo que piensa.

Volviendo al sábado, a las ocho de la tarde se celebró la entrega de los Premios Bitacoras.com, a los que yo no me pude presentar. Como siempre, los premios se repartieron entre los amiguetes, entre quienes son "alguien" en la blogosfera (donde estamos muchos pero la mayoría no somos nadie). Se trata de un selecto club formado mayoritariamente por profesionales, en el que los blogueros aficionados e independientes lo tenemos muy difícil para entrar. Yo no pierdo la esperanza y por eso me seguiré presentando a cuantos premios pueda, porque me sirven para darme a conocer y porque soy optimista. Espero llegar algún día a ser "alguien" en este mundillo, aunque para conseguirlo debería participar en más eventos de este tipo y ya estoy pensando en el próximo EBE. Reconozco que en el de este año sólo he hecho algunos contactos por la noche, en las fiestas que reunieron a los asistentes en diversos garitos sevillanos. Allí me sentía en mi salsa y no me costaba tanto acercarme a la gente. Así conocí a los zaragozanos de Mein President, otra nueva serie online.

Confieso que aún no he visto esta serie, porque el poco tiempo del que dispongo fuera del trabajo lo dedico a escribir y publicar. Porque yo soy bloguero y lo que hago es dotar a la red de contenidos para que otros los consuman. Puede que yo sea un friki entre los frikis, porque no tengo móvil ni estoy a la última en tecnología. Pero es que yo no creo que la blogosfera sea un ente homogéneo, sino que lo formamos personas muy diferentes. Si los blogs murieran, la red se quedaría vacía y yo también. Por eso auguro una larga vida a los blogs, por lo menos al mío.













lasrecetasdeteresa dijo
Hola Amigo veo que hiciste los deberes jajaj muy bien me encanta que lo pasaras tan bien, y que nos lo hayas contado todo. Tu foto de espaldas esta muy bien ahora me pasare para ver todas. Gracias por compartir tu viaje con todos nosotr@s. Ya me hubiese gustado estar en esa Ciudad tan estupenda y con esas tapas yo estuve hace años y que maravilla. Espero volver. Besitos.
17 Noviembre 2009 | 07:34 PM