Publicidad:
Terra
La Coctelera

Charlitox Blox

Mi mirada crítica sobre el mundo actual

27 Noviembre 2009

Paz en Orchha y Kamasutra en Khajuraho

Cada vez me queda menos para terminar el relato de mi cada vez más lejano viaje a la India. Cada vez me cuesta más recordar aquellos días, pero me esfuerzo en plasmarlos aquí para compartirlos con vosotros antes de olvidarlos. Creo que vale la pena llegar hasta el final y, además, aún no he llegado al momento culminante de este increíble viaje.

Dicen que un viaje a la India no es completo si no se viaja en tren y nosotros también tenemos nuestra dosis. Después de visitar el Taj Mahal nuestro amigo conductor nos lleva a la estación de Agra, donde nos despedimos definitivamente de él a la vez que le entregamos el sobre con la propina. Estamos un poco acojonados, porque hemos visto los trenes cargados de gente que viaja entre los vagones y sobre ellos. Leemos en la guía que es imprescindible llevar cadenas y candados para que no te roben las maletas, pero nosotros no llevamos. Afortunadamente, nuestro tren es mucho mejor de lo que esperábamos y, al menos en nuestra primera clase, el ambiente es bastante parecido al de un tren español. El viaje hasta Jhansi dura sólo tres horas y es bastante agradable, aunque intentamos no quedarnos dormidos por si acaso. Vemos verdes campos con vacas y búfalos hasta que empieza a llover con fuerza.

Llegamos a Jhansi en pleno aguacero y allí nos espera nuestro nuevo chófer, que nos conduce hasta el cercano pueblo de Orchha, donde pasaremos la noche. En cuanto disminuye la lluvia salimos a dar un paseo y nos sorprende la tranquilidad del pueblo. Aquí todavía no ha llegado el turismo de masas y es un placer pasear junto al río bajo la mirada de los aún sorprendidos vecinos. Después del acoso y derribo de la sucia Agra, se agradece. Vemos el fuerte que emerge entre la fronda al otro lado del río y nos dirigimos hacia él. Al cruzar el puente de piedra me encuentro por fin con la oportunidad de fotografiar a un sadhu, aunque tenga que darle las consabidas monedas. Al hacer la foto no me doy cuenta, pero ahora que la veo me parece que está levitando. Y, cuanto más me fijo, más convencido estoy. Luego entramos en el corazón del pequeño pueblo por su apacible calle comercial.

Los edificios más sorprendentes de Orchha son los cenotafios levantados por la dinastía de los Bundela, que parecen gigantescas catedrales y se divisan desde la lejanía. No entramos porque resulta peligroso, ya que se encuentran en muy mal estado, sucios y abandonados. Me llaman la atención los extraños arcos que hay a la entrada de la población, una perfecta combinación de la arquitectura persa por abajo y la japonesa por arriba. Paseamos por caminos que acaban en el bosque plagado de monos, hasta que vuelve a llover. Entonces buscamos un sitio para cenar y descubrimos el restaurante Krishna, totalmente recomendable. Mientras saboreamos la comida casera, su joven dueño nos habla de la ilusión que ha puesto en él. Espera a los turistas como agua de mayo, pero no llegan, porque el restaurante es tan nuevo que no está en las guías turísticas. Yo le prometo que pondré su foto en internet y él se emociona.

El día siguiente amanece despejado y radiante. Durante el agradable viaje en coche hacia Khajuraho cruzamos verdes campos y caudalosos ríos. Llegamos a nuestro destino a mediodía y de inmediato salimos del hotel para ir a visitar los templos. Grave error, porque el calor sofocante nos lo hará pagar caro: yo estoy a punto de sufrir una lipotimia bajo el sol cenital. El grupo de templos del oeste es el principal y hay que pagar para visitar el recinto cerrado. En un amplio espacio ajardinado hay un puñado de templos diseminados. Todos tienen una estructura parecida, con su cúpula piramidal precedida de una pequeña nave, sobre un pedestal al que se sube por una escalera. Desde lejos parecen colmenas, pues la piedra roja de la que están construidos está completamente taladrada, como si hubiera sido atacada por un ejército de abejas asesinas.

Al acercarnos nos damos de bruces con la realidad que ya conocíamos: los templos están cubiertos de bellas esculturas, muchas de las cuales son eróticas. Son conocidos como los Templos del Kamasutra, pues muestran parejas y grupos en todas las posturas sexuales imaginables. Algunas esculturas, grandes y delicadas, se exhiben abiertamente en la fachada, como las que veis a continuación. Tres parejas en pleno acto sexual y en posturas imposibles, rodeadas de otras personas, ocupan la parte central de tres grandes frisos. Otras más pequeñas, toscas y primitivas (pero igual de explícitas) se ocultan entre esculturas de diversa temática en los frisos más estrechos. Pasamos la tarde escrutando las abigarradas fachadas de los bellos templos en busca de erotismo, hasta que cae el sol y el recinto se llena de visitantes. Entonces lo abandonamos y contemplamos el precioso atardecer desde la terraza de un café situado enfrente.

Parece imposible que estas esculturas tan provocativas se tallaran hace mil años (entre los siglos X y XI) cuando todavía hoy escandalizan a mucha gente. Hay diversas teorías que tratan de explicar por qué se esculpieron en tiempos de la dinastía Chandela, pero la más extendida (a la vez que peregrina) es que trataban de fomentar el sexo y la natalidad en tiempos de guerra y hambrunas. También vemos algunas de estas esculturas eróticas en el segundo grupo de templos, que visitamos a la mañana siguiente. Es un grupo pequeño de templos dispersos, más deteriorados que los anteriores porque no están en un recinto cerrado. Sin embargo, algunos están bastante restaurados y presentan fachadas aún más intrincadas que todas las que hemos visto, como podéis comprobar a continuación.

El último grupo de templos que visitamos en Kharujaho es diferente: se trata de un conjunto de Templos Jainistas que están abiertos al culto y contienen un museo sobre esta religión o secta. Nos sorprenden las grandes imágenes de dioses completamente desnudos, con sus atributos sexuales perfectamente definidos. Es algo a lo que no estamos acostumbrados, pero que resulta normal para los jainistas, que son naturistas y practican el nudismo. Los seguidores de esta secta visten de forma austera, semidesnudos, como el sadhu que habéis visto antes y el hombre de amarillo que veréis ahora. Viven en armonía con la naturaleza y no comen animales, algunos incluso se tapan la boca con una venda para no tragarse accidentalmente un insecto. Tras esta interesante visita salimos del templo blanco que reluce bajo el sol; estamos a media mañana y ya estamos chorreando de sudor porque aprieta el calor. Montamos en el coche que nos lleva al aeropuerto, desde donde saldremos volando con rumbo a nuestro próximo destino.

servido por charlitox 13 comentarios compártelo

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

al-javivi

al-javivi dijo

Orcha es un pueblo tranquilo, emergente al turismo, donde la temperatura es diferente, considereblemente más fresco y mas verde. No obstante esta en Meda pradesh fuera de la aridez del Rajastan. A destacar la amabilidad de sus gentes y resaltar el restaurante Krishna, donde un joven empresario espera a que su recien inagurado negocio sea descubierto por los turistas.
Desde aqui toda la suerte del mundo. Namaste!!!

28 Noviembre 2009 | 03:05 PM

tenemosimagenes

tenemosimagenes dijo

Casi me pierdo este post, por alguna razón no me salía al darle a "amigos"... menos mal que entré para curiosear.
Muy curioso lo del templo del Kamasutra, y respecto a lo que comentas de que parece impensable que se tallase algo tan atrevido en aquella época... bueno, el marqués de Sade vivió hace más de 200 años, en la Francia prerrevolucionaria, y creo que a día de hoy es difícil encontrar a alguien que supere su atrevimiento. Precisamente empecé ayer a leerme "Los 120 días de Sodoma" y no puede decirse que sea una lectura agradable. (Si tienes curiosidad, puedo pasarte un link al libro en PDF).
Saludos!

28 Noviembre 2009 | 05:54 PM

lasrecetasdeteresa

lasrecetasdeteresa dijo

Hola bueno últimamente estoy un poco despistada, pues casi se me pasa este capitulo, tan interesante de la India. Vete preparando otro viaje tan bueno como este para que nos lo puedas contar y poner estas fotos tan maravillosa. Por cierto me lo quedo. Besitos amigo

28 Noviembre 2009 | 08:26 PM

galeria59

galeria59 dijo

Increible tanta belleza...
... de verdad gracias por postearlo...
...como siempre lo describes con perfección...
... y me haces sentir viajero y situarme en cada lugar...
Un abrazo

28 Noviembre 2009 | 09:29 PM

fantasmita

fantasmita dijo

Menudos paisajes, menudos templos, menudo post y como siempre hace vivirlo.
Besos amigo.

29 Noviembre 2009 | 12:08 AM

Gabriela

Gabriela dijo

Mirando con mucha atención esas edificaciones maravillosas, llenas de esculturas y con tanto detalle, no puedo menos que pensar en las personas que las hicieron, me tinca que por un plato de arroz al día, esclavos de tiempo completo, cuyos cuerpos están enterrados sin ceremonia ni lápida que los recuerde para la posteridad y que merecen un homenaje de los que ahora disfrutamos de tanta belleza.
Un abrazo

29 Noviembre 2009 | 07:09 AM

arandano

arandano dijo

De todo lo que muestras y narras, me quedo con todo, pero, sobre todo, con el COLOR... por ejemplo, esos dos hombres de atuendos amarillos y rojos tan vivos, tan intensos...aparte de ser estéticamente bello, y vivificante, en nuestra cultura es como que los hombres no "debemos" ponernos esos colores tna chillones...
Eso es lo que me rebela. Entre otras cosas.

Enhorabuena, como siempre

29 Noviembre 2009 | 09:50 PM

rosa-rizalas

rosa-rizalas dijo

Te doy la razón, ese shadu tal parece que levita...
Y tambien se la doy a Gabriela, viendo tus fotografias (como siempre espectaculares) no puedo dejar de pensar en las personas que las tallaron, en aquellos artistas de los cuales no sabemos absolutamente nada, anónimos que dejaron semejantes maravillas.

30 Noviembre 2009 | 01:10 AM

Magari

Magari dijo

sigo este rastro que va surcando la India y me fascina otra vez descubrir tantas cosas que no conocía, a través de tus relatos... este lugar también me ha gustado mucho y lo he sentido más fresco y tranquilo... Besitos

30 Noviembre 2009 | 04:55 AM

charlitox

charlitox dijo

Gracias a todos, felicidades hermana!!!
Arándano, no creo que pase nada porque un hombre se vista de rojo o de amarillo, ni siquiera en España, tampoco hay que exagerar...

Besitox

30 Noviembre 2009 | 09:19 PM

galako

galako dijo

Estupendo relato, como siempre Charklitox ... Muy curioso lo de los templos del Kamasutra.

Besitox !!

1 Diciembre 2009 | 05:19 PM

Margarita

Margarita dijo

Interesantisimo todo lo que cuentas. Me ha recordado mi viaje a la India hace un montón de años...Creo que fuí en 1970..Para mi tambien fué una aventura porque no lo hicimos por agencia sino por nuestra cuenta y tuvimos grandes "sorpresas", aunque habia menos turismo y era más fácil moverse.
Sigue contando tus impresiones pues son muy interesantes

1 Diciembre 2009 | 07:21 PM

FDEZ_BARRIO

FDEZ_BARRIO dijo

UN POST EXCELENTE, COMO SIEMPRE, TUS COMENTARIOS Y LAS FOTOS SON DIGNAS DE VER Y DISFRUTAR.

BESOS Y QUE ESTES BIEN.

2 Diciembre 2009 | 11:54 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Ciudadano del mundo, aventurero y viajero incansable. Idealista, inconformista y rebelde sin pausa. Puro Aries: impulsivo, independiente y sincero. Desde marzo de 2007 vuelco aquí mis opiniones, experiencias y sueños.

Ir al Archivo de Charlitox Blox

Sígueme en Twitter

DELAFUENTE

Bikram Yoga Pozuelo




Free counter and web stats

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera