Cuando el otro día vi Julie & Julia, la última película de Meryl Streep, me dije que hablaría de ella en mi blog. No os voy a contar la película porque espero que la veáis y no os la quiero fastidiar. Sólo os diré que una de sus protagonistas escribe un blog y esto consigue cambiar su vida; tal vez por eso me sentí bastante identificado con ella. Es una de esas películas que te dejan una agradable sensación al final, un buen rollo y una paz que son de agradecer cuando en la mayoría de las películas sólo hay sangre, crímenes, desastres y muerte. Es lo que llamamos una película "bonita", de esas que apetece ver en estos días de frío invierno.

Me dio por recordar entonces otras películas bonitas entre todas las que he visto últimamente. Algunas no son muy conocidas y por eso quiero compartirlas con vosotros, porque son películas pequeñas que se vuelven inmensas cuando las ves. Descubres un tesoro donde no esperabas nada, una sorpresa que te apetece recomendar a otros, con la certeza de hacer el bien. Un buen ejemplo de esto es En América, una maravillosa película del director irlandés Jim Sheridan, de la que no os quiero adelantar nada. Sólo que va creciendo hasta meterse en tu corazón, que es lo que yo busco en una buena película. Que me impacte, que me toque, me mueva y me haga sentir algo. 

Otra preciosa película que me sorprendió gratamente, porque no había oído nada sobre ella, es Cadena de favores. Aún se me ponen los pelos de punta cuando recuerdo lo que sentí al final de esta película, un sentimiento que aún perdura en mi interior. Una preciosa historia que te conmueve y te llega a lo más hondo, que consigue sacar lo mejor de ti mismo y te reconcilia con el cine y con la humanidad. Vuelves a creer que los ángeles existen, que hay bondad en las personas y que los sueños se pueden hacer realidad. Un cuento maravilloso protagonizado magistralmente por Haley Joel Osment, el niño de El Sexto Sentido, bien compañado por Kevin Spacey y Helen Hunt.

Hay otra película que quería incluir aquí pero no conseguía recordar el título; menos mal que ha vuelto a mi memoria el nombre de uno de sus protagonistas, Christopher Walken. Buscando en internet la he localizado: se llama Around the bend, aunque por lo visto en español se llamó A la vuelta de la esquina. Es de 2004, pero yo la vi hace poco por casualidad y guardo de ella un grato recuerdo. Se trata de una road movie protagonizada por cuatro hombres de distintas generaciones de una familia, que muestra los problemas de comunicación que dificultan las relaciones. Todos podemos vernos reflejados en estos personajes interpretados por magníficos actores, entre los que también está Michael Caine.

No podía dejar de recomendaros en esta pequeña selección de películas bonitas alguna japonesa. El cine de este país que tanto me llama la atención se caracteriza por su gran sensibilidad. Hay muchas películas japonesas de gran belleza, pero recientemente he visto una excepcional. Se llama Despedidas (Departures) y os la recomiendo a todos ferviente. Es una película distinta, que trata sobre un tema diferente, de manera tan sensible como sólo un japonés puede contar. Parece increíble que se puedan transmitir tantas emociones con tan pocas palabras, tantas sensaciones de forma tan sutil. No creáis que es aburrida ni nada parecido, al contrario: te abre nuevas perspectivas sobre la vida.

Se me ocurren otras películas bonitas relativamente recientes, pero son más conocidas y probablemente las habéis visto. Por ejemplo, la entrañable Pequeña Miss Sunshine, que transmite libertad y tolerancia. O la impactante Siete almas, otra que te devuelve la fe en la bondad humana. También una película que volvieron a poner en la tele el otro día, y que me encanta porque es alegre y optimista: la india La Boda del Monzón. Son sólo algunas películas que te dejan buen sabor de boca, que me ha dado por recordar y compartir con vosotros. Por supuesto, hay otras muchas en la larga historia del cine mundial. Tal vez vosotros habéis descubierto alguna joya escondida y la queréis compartir con los demás...