Y sin embargo te embargo
Hace cinco días volvía a ver las fotos de mi lejano viaje a Cuba, por motivos que ahora no vienen al caso. Me vinieron recuerdos de aquel país que visité hace ya más de quince años. Aquel maravilloso país habitado por gente alegre, a pesar de carecer de libertad y de los bienes más básicos y necesarios. Lo primero por culpa de la dictadura y lo segundo por culpa del embargo norteamericano, que impide la llegada a la isla de productos elementales. Han pasado muchos años desde aquel viaje, pero la situación en Cuba ha cambiado poco. Fidel Castro está peor de salud y ha dejado el poder a su hermano Raúl, pero poco más.
Hace cuatro días vi la interesante película iraní "Nadie sabe nada de gatos persas", una especie de documental sobre la música que se hace de forma clandestina en este país donde casi toda la música está prohibida. Recordé mi maravilloso viaje a Irán de hace cinco años, donde no tuvimos ocasión de disfrutar de las fiestas clandestinas pero sí vimos cómo la policía disolvía a un grupo de gente que cantaba y bailaba debajo de un puente. Irán también es víctima de un embargo de los Estados Unidos, aunque poco les importa a los iraníes porque su país es rico en petróleo y no les falta de nada. Bueno sí, les falta libertad.
Hace tres días el ejército israelí atacó en aguas internacionales a una flotilla humanitaria que pretendía llevar provisiones a los sufridos palestinos de la Franja de Gaza. El incidente terminó con una decena de muertos, una centena de heridos y una inmensa repercusión internacional. Israel ejerce un embargo implacable sobre los territorios ocupados, donde los pobres palestinos mueren de hambre en su propia casa. Una vergüenza que indigna al mundo pero que es bendecida por Estados Unidos, principal aliado israelí. Los cooperantes (entre ellos algunos españoles) que trataban de ayudar a los palestinos, son ahora llamados "terroristas" por los asesinos.
Hace dos días terminó el mes de mayo y me conecté con mi banco para ver si por fin había cobrado mi ansiada nómina. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que me habían ingresado 180 euros menos que el mes anterior. Ayer pregunté en mi empresa y, tras varios intentos y mensajes fallidos, me dijeron que era un embargo, pero no me podían decir nada más. Aún estoy esperando saber a cuánto asciende el importe y en cuántos meses me lo van a quitar, pero es que en mi empresa la comunicación brilla por su ausencia. Ya os conté que el Ayuntamiento de Madrid me amenazaba con embargarme otra vez desde hace tiempo, pero prefería que la cantidad fuera engordando con intereses.
Sin embargo, llegada la crisis ha llegado el momento de recaudar, así que me van a quitar todo, ya han empezado. Todo por las multas injustas que ni pago ni recurro, a modo de rebeldía personal que yo mismo pago con creces. Me siento como si me robaran algo que me pertenece, el salario que me he ganado con el sudor de mi frente. Supongo que como se sentiría Daniel Diges cuando Jimmy Jump le robó la actuación más importante de su vida. Me embarga de nuevo un cúmulo de sentimientos, que van desde la pena hasta la rabia. Necesito huir de la rutina, de la oficina y de los problemas. Me voy de puente al Sur, a disfrutar del sol, la playa, el relax y las buenas compañías. Ya os contaré.
















gabriela dijo
Viendo en televisión las playas Canarias , y el comentario del calor que estaban sintiendo, pensé "Ahhh, seguro que Charlitox parte pal sur"...
Feliz paseo.
3 Junio 2010 | 02:18 AM