España hace historia
La selección española de fútbol logró ayer la histórica gesta de clasificarse para la final del Campeonato Mundial de Sudáfrica 2010. El próximo domingo puede proclamarse campeona del mundo y eso sí que será histórico, pero ya lo es haber llegado más lejos que nunca. La semifinal contra Alemania fue mucho más que un partido de fútbol, y la victoria de España nos supo a gloria, pues fue como dar una lección a la potencia europea que nos ha despreciado desde que empezó la crisis. Parecía por tanto que había un trasfondo político, aunque lo importante era demostrar que seguíamos siendo mejores que ellos, pues ya les vencimos en la final del Campeonato de Europa que celebraron en su casa hace dos años.
España fue superior a Alemania desde el principio hasta el final, y gracias a un soberbio gol de Puyol se hizo justicia. No hubo que esperar a la prórroga ni a los penalties: en cuanto el árbitro pitó el final del encuentro una marea roja tomó las calles. Riadas de personas cubiertas de banderas se dirigían a las plazas para bañarse en las fuentes y celebrar la victoria combatiendo el sofocante calor. Yo no veía tantas banderas de España juntas desde los tiempos de Franco, cuando sus seguidores tomaban las calles camino de la Plaza de Oriente. Sin embargo, ayer no me sentía mal como entonces, al contrario: me invadía un sentimiento patriótico que me invitaba a enarbolar cualquiera de esas banderas y ondearla orgullosamente.

Me sentí orgulloso de que, por fin, la bandera de España, con su escudo constitucional, fuese patrimonio de todos nosotros, incluidos los inmigrantes y extranjeros que se sienten españoles, y no patrimonio exclusivo de la derecha nostálgica. Ellos se quedaron con el escudo franquista del águila, el aguilucho o la gallina como decimos los de izquierdas. Porque todos sabéis que soy de izquierdas, pero eso no quiere decir que tenga que renegar de la bandera con la que me identifico, aquella que he visto desde que volvió la democracia a mi país. Sin embargo, parece que hay gente que piensa que si eres de izquierdas tienes que identificarte con la bandera republicana, que para mí también es un símbolo del pasado, tan lejano que no lo he conocido.
Ya lo viví en las manifestaciones a favor del Juez Baltasar Garzón: me vi rodeado de banderas republicanas que me eran ajenas, aunque yo también me considero republicano porque ya no creo en los Reyes. Me daba rabia ver tantas banderas de España en las manifestaciones contra el aborto o el matrimonio homosexual, que la derecha se apropiara de un símbolo que es de todos. Pero ahora se tendrán que aguantar porque La Roja (nombre que también molesta a algunos) nos ha unido en torno a nuestros colores. Gracias al fútbol y a una selección prodigiosa, hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos, se pintan la bandera bicolor por todo el cuerpo.
Tenía que escribir hoy sobre esto porque llevo todo el día viendo en facebook grupos a favor de animar a España el domingo con la bandera republicana, o a favor de que la selección celebre el campeonato en Barcelona porque la mayoría de los jugadores son del Barça... Dejemos la política y la guerra de las banderas para otro momento, que lo que toca ahora es estar unidos en torno a nuestra selección, que también nos representa a todos, nos coloca en el limbo y nos lleva al éxtasis. ¡Disfrutemos de este momento histórico, gritemos hasta desgañitarnos, cantemos con alegría y sin miedo a favor de España o vistamos de rojo y amarillo!















flor_deloto dijo
Go Spain! como dicen los gringos!
Besitox.
9 Julio 2010 | 12:52 AM