Cinco consejos para ser feliz
Nunca me ha gustado dar consejos porque no soy quién para darlos, pero por una vez lo voy a hacer. Sabéis que me gusta observar a las personas y me he dado cuenta de que muchas no son felices. No es que yo lo sea, pero al menos lo intento, porque lograr la felicidad ha sido siempre mi principal objetivo. Cuando alguna vez me han preguntado "¿qué deseas en la vida?" nunca he respondido "ser rico" ni "triunfar en mi trabajo" sino simplemente "ser feliz". Creo que voy camino de conseguirlo y hoy quiero ayudaros a todos a ser un poco más felices, con estos cinco consejos que yo mismo he elaborado.
1. Acéptate, gústate, quiérete. La felicidad empieza por uno mismo: si no te gusta cómo eres, es difícil que gustes a los demás; si no te quieres tú, difícilmente alguien te querrá. Es importante que te aceptes como eres para llegar a ser feliz, porque no hacerlo te conducirá a un estado de insatisfacción permanente. Y no me refiero sólo al físico sino también a la personalidad, sin que esto quiera decir que no trates de ser mejor cada día.
2. Vive y deja vivir. Puedes vivir tu vida como quieras, a tu manera, siempre que no hagas daño a los demás. Del mismo modo, debes dejar vivir a los demás como quieran, si no te hacen daño a ti. La gente que está pendiente de la vida de los otros no tiene vida propia y no es feliz. Pasarte la vida mirando a los demás, censurando sus actos o envidiando su vida, no te hará feliz. Criticar, malmeter, tramar y hacer daño a los demás sólo te perjudicará a ti.
3. Disfruta de las pequeñas cosas. Es cierto que el dinero no da la felicidad, ni comprar cosas caras ni rodearse de gente rica. Tampoco hacer planes a largo plazo, porque si salen mal te sentirás frustrado. La felicidad está en el día a día, en los momentos de paz en soledad, con tu pareja, con tus amigos o tu familia. Si aprendes a disfrutar de la belleza de un paisaje, de la sonrisa de un niño, de una mirada cómplice o un cálido abrazo, tienes mucho ganado para ser feliz.
4. Ponte en su lugar. La empatía es la base de las relaciones humanas y no es algo nuevo ni complicado: consiste simplemente en ponerte en el lugar de la otra persona. No hagas a los demás aquello que no te gusta que te hagan a ti: si no te gusta recoger la ropa interior sucia de tu pareja del suelo, no te dejes la tuya tirada. Si alguien te contesta mal, piensa que puede tener algún problema. Si todos fuéramos menos egoístas y tuviéramos más empatía, nos llevaríamos mejor y seríamos más felices.
5. Sé optimista, positivo y proactivo. Hay dos maneras de enfrentarse a la vida y la anterior es la correcta. Si eres pesimista, negativo y reactivo difícilmente serás feliz. Ya ves que todo es cuestión de actitud y todo depende del color del cristal con que se mira. Serás más feliz si tratas de buscar el lado bueno de las cosas, pues todo tiene un lado bueno. Las personas pesimistas, que siempre se quedan con lo malo y lo ven todo negro, son desgraciadas y acaban amargadas. No seas tú una de ellas.




















gritosdesesperados dijo
Algo si sé por experiencia....las cosas, con una sonrisa...se ven de diferente forma....yo estube años mirando con muy pocas, y creeme...no mola nada!!!
Disfrutar con los pequeños detalles, es una cosa que no todos saben hacer...
besos
16 Julio 2010 | 07:27 PM