Me ha tocado la China
Dentro de una semana, precisamente a esta hora, estaré volando hacia Pekín (ahora se empeñan en llamar Beijing a la capital china, pero yo prefiero llamarla como siempre). La verdad es que China nunca ha estado entre los primeros puestos de mi lista de destinos, pero parece que este viaje es precisamente fruto del destino. En marzo gané un concurso con un relato titulado "La foto de Chang", aunque el tema era forzado porque había que inspirarse en una vieja fotografía china. Quienes lo leyeron pensaron que yo había estado en aquel país y se sorprendieron de que todo fuera fruto de mi imaginación (y de muchas referencias, evidentemente). Aquel fue el primer aviso, pero no el último.
En mayo se inauguró en Shanghai la mayor Expo de la historia y yo le dediqué un post con este mismo título. Soñaba entonces con visitarla y muchos de vosotros me animasteis a hacerlo. Me empecé a ilusionar con viajar a China, pues esta exposición añadía un interesante aliciente al viaje, ya de por sí interesante. Conocéis mi pasión por la arquitectura y la Expo 2010 concentra un buen número de edificios espectaculares, pero esto sólo es una excusa pues las ciudades chinas han visto crecer en los últimos años los edificios más espectaculares del mundo. Ver de cerca estos edificios sería motivo suficiente para visitar el gigante asiático, pero estoy convencido de que voy a descubrir muchos otros motivos.

He hablado con varios amigos que han visitado China en los últimos años y todos ellos me han contado maravillas. Es cierto que yo ya he viajado a varios de sus vecinos y todos me han impresionado mucho, pero no por ello creo que China me decepcione. Si este gigantesco país ha sufrido grandes cambios a lo largo de sus seis mil años de historia, en las últimas décadas los cambios han sido trepidantes. En poco tiempo ha pasado del comunismo al capitalismo salvaje, aunque sigue siendo una dictadura donde los derechos humanos brillan por su ausencia. Antes se decía "cuando el gigante despierte..." pues bien, está claro que ha despertado y se ha convertido en potencia económica, en la fábrica del mundo.
China es un país demasiado grande para abarcar en un solo viaje, así que me tendré que contentar con contemplar unos cuantos retazos. Visitaremos varias ciudades, pero también tendremos ocasión de conocer algunas zonas rurales, donde aún se mantienen las tradiciones. Ya viví ese contraste en Japón hace tres años y ahora me toca vivirlo en China, que ha tomado el relevo del país del Sol Naciente como paradigma de la modernidad y la tecnología. No quiero hacer comparaciones ni crearme imágenes preconcebidas, prefiero ir abierto a todo lo que pueda encontrar. Sabéis que a la vuelta compartiré con todos vosotros las experiencias y las fotos de mi viaje, como he hecho con mis viajes anteriores, pero antes me toca disfrutar.



















americahb dijo
Exelente destino en el que has de arribar disfrutal
Besosote
Gia
11 Agosto 2010 | 03:01 AM