Adiós, amigo Labordeta

No he tenido la suerte de conocerte personalmente, pero para mí se ha ido un amigo, o un padre de esos que son cercanos y comprensivos. Me hubiera gustado ir a Zaragoza para despedirme de ti, como han hecho tantas personas que te llevan en su corazón, pero no ha sido posible. Por eso me despido de ti desde aquí, aunque tú a mí ni siquiera me conocías. Yo te conozco desde siempre en todas tus facetas: como poeta, cantautor, profesor, político, diputado, viajero, presentador de televisión... Te admiro en todas y cada una de ellas, pero sobre todo te admiro porque has sido un buen hombre, de eso no hay duda. Un hombre ejemplar en todos los aspectos, con ideas, principios y valores, como a mí me gusta. Un hombre inteligente y culto, entrañable y tierno, íntegro y honesto, respetado por todos, como a mí me gustaría ser. Por eso te echaré de menos.
Existe un clamor popular para que tu Canto a la libertad se convierta en Himno de Aragón, ya que tú fuiste el maño más universal. Pero no fuiste un nacionalista cerrado como tantos, al contrario: te metiste un país en la mochila y nos enseñaste que uno puede estar orgulloso de ser aragonés y español. Yo no soy aragonés, pero sí soy español y universal, por eso voy más allá: sabes que hace tiempo se busca un himno nacional que se pueda cantar. Creo que es absurdo poner una letra absurda a un himno sin letra, así que lanzo desde aquí una propuesta: que tu Canto a la libertad se convierta en el nuevo Himno Nacional de España. Yo me sentiría muy orgulloso de cantarlo y creo que también se sentiría así la mayoría de los españoles de bien. Porque no imagino nada más emocionante que cantar a la libertad un himno creado por un hombre tan bueno como tú.
CANTO A LA LIBERTAD - José Antonio Labordeta
Habrá un día en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.
Habrá un día en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.
Habrá un día en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.














galeria dijo
Te vi una vez fumando a las puertas del Congreso dónde trabajabas ...
Adios amigo ...
...
21 Septiembre 2010 | 09:27 PM