Trabajo de chinos: los Guerreros de Xi'an
Terminó la primera etapa de nuestro viaje a China. Tras nuestra estancia en Pekín, nos trasladamos hasta Xi'an, la antigua capital del imperio, en su origen llamada Chang'an. Hacemos el viaje en la litera de un tren nocturno, compartiendo compartimento con un matrimonio de neozelandeses octogenarios. Llevan meses recorriendo el mundo y ella está enferma, porque bebió agua en mal estado en Jordania. Pasamos la noche intentando dormir entre los lamentos de la anciana, una experiencia que casi prefiero olvidar.
Llegamos a Xi'an por la mañana, agotados tras el duro viaje. El chófer y la guía de turno nos van a buscar a la estación y nos llevan al hotel, donde nos dejan sólo el tiempo justo para desayunar y ducharnos. Nos esperan en recepción para llevarnos directamente al Museo de los Guerreros y Caballos de Terracota, situado a una hora de la ciudad. El museo in situ muestra el mítico ejército en el lugar donde se decubrió, el mismo donde lo enterró el primer emperador chino Qin Shihuang para defender su propia tumba hace más de dos mil años.


Las tres fosas excavadas se han cubierto de naves para proteger las estatuas, que estaban policromadas y perdieron el color al ser expuestas a la luz después de tantos años, por culpa de una reacción química. Visitamos en primer lugar la Fosa 1, la más impresionante y grande de las tres, que alberga más de 6.000 guerreros y 45 carros de combate. Como podéis ver en estas fotos, impresiona ver tantas estatuas a tamaño natural juntas, formando en galerías que antes estaban cubiertas de troncos y tierra, ocultas durante siglos.


Más aún impresiona ver de cerca las figuras y comprobar que son todas diferentes, con detalles que diferencian sus facciones y expresiones. Sorprende saber que son retratos de hombres reales, los que componían el ejército del emperador. No podía enterrar a los guerreros auténticos porque los necesitaba para defender el país, así que hizo réplicas. Rodeamos la fosa por la pasarela destinada a los turistas y vemos los distintos tipos de figuras: soldados, arqueros, cocheros, oficiales y funcionarios de distintos rangos...



En el museo podemos ver de cerca las figuras mejor conservadas, aunque sea a través de una urna. Podemos disfrutar de la belleza de sus rasgos, el detalle de sus armaduras y los diferentes tocados y vestidos que los diferencian. Acabáis de ver, por orden de arriba abajo: un ballestero, un oficial de rango superior y un arquero. A continuación visitamos las Fosas 2 y 3, más pequeñas que la primera y menos espectaculares. A causa de terremotos y movimientos de tierras, las cubiertas se habían vencido, de modo que casi todas las figuras que en ellas estaban aparecieron hechas añicos y ahora se están restaurando con mucho mimo.



Como habéis visto en las fotos anteriores, en estas fosas algunas figuras no están en formación, sino representando diversas escenas de la vida del emperador. El fundador de la dinastía Qin unificó el país y levantó la Gran Muralla, otro trabajo de chinos como este ejército de terracota que estuvo escondido durante siglos. En 1974 un campesino que excavaba sus tierras para hacer un pozo encontró los primeros restos y dio parte a las autoridades. Desde entonces se han encontrado millares de estatuas y el campesino se ha hecho bastante famoso. Nos dice nuestra guía que a veces viene por el museo y que tal vez tengamos suerte...


Como habéis visto, tenemos suerte porque "casualmente" el viejo campesino ha venido hoy a firmar libros. Me toca pagar un puñado de yuanes por el libro y otro puñado por la firma y la foto. No entiendo nada, pero prefiero sonreír y pensar que es una oportunidad única que no puedo desaprovechar. Salimos por fin al exterior y dejamos atrás este increíble museo, pero antes me vuelvo y hago una foto. Delante de uno de los edificios, los turistas deambulan por la gran explanada. Parecen tan perdidos y cansados como nosotros...
















tess dijo
Aquí si que me quedo sin palabras, pues añado a la impresión mi pasión por el arte y sin duda esta es una de esas joyas que uno deberia ver...
Maravilloso Carlos, es espectacular. Mereció la pena el cansancio, sin duda.
Mil BesoTess
2 Octubre 2010 | 11:50 PM