Una nueva esperanza
Tomás Gómez ya es candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, tras ganar el pasado domingo las primarias celebradas en el seno del PSOE. No he hablado antes de estas elecciones porque no quería posicionarme a favor de ninguno de los candidatos, ya que me gustaban los dos por igual. Yo no soy militante del partido y he dejado la decisión a quienes sí lo son y han votado. Me alegra que haya vencido Tomás Gómez, pero me habría alegrado igual si hubiera ganado mi prima Trinidad Jiménez. Creo que ambos eran buenos candidatos para vencer a Esperanza Aguirre, pero lo importante era decidirse cuanto antes por uno. Ahora que ya lo tenemos, debemos estar todos unidos para conseguir por fin la Comunidad de Madrid.
No quiero entrar en polémicas porque no tiene sentido decir que esta victoria perjudica a Zapatero, que apoyó a Trini sin fisuras. La victoria de Gómez me parece justa porque era el candidato lógico y para ese fin había sido colocado en su puesto. Ese puesto era la rampa de lanzamiento para su candidatura a la presidencia madrileña, pero ya había pasado demasiado tiempo en la sombra. Es cierto que no era conocido por los madrileños, pero gracias a la campaña previa a estas primarias le hemos conocido. Y yo tengo que decir que me ha encantado conocerle: me gusta cómo habla y todo lo que dice; me parece un líder fuerte, seguro y tranquilo; con carisma, imagen e inteligencia como para llegar muy lejos. Espero que así sea.
Tomás Gómez es un hombre hecho a sí mismo, un trabajador hijo de migrantes (de los tiempos en que los españoles emigraban, antes de acoger inmigrantes). Un hombre con el que se pueden identificar muchos más madrileños que con quien será su contrincante en las elecciones del próximo año. Espe, la actual presidenta, la pija con título nobiliario y palacetes varios, no representa en absoluto a la ciudadanía madrileña. Los votantes de izquierdas echamos de menos los tiempos de Leguina, cuando en la Comunidad de Madrid podíamos presumir de los mejores servicios públicos, y no me refiero al metro. Me refiero a educación, sanidad y servicios sociales públicos de calidad al alcance de todos, no como ahora.
Os voy a contar una historia real, que para mí es mucho más que una simple anécdota porque es una muestra de lo que vivimos bajo el mandato de Aguirre. Mi tía Cristina se jubiló y quiso emplear su tiempo ayudando a los demás como voluntaria, lo que siempre había sido su vocación. Preguntó en la Comunidad de Madrid y la enviaron a un palacete del Opus Dei para servir el té a los ancianos adinerados. Por supuesto, mi tía no volvió, pero nos contó estupefacta esta historia que demuestra cómo se las gasta Espe. Igual que cuando cede terrenos públicos a los Legionarios de Cristo para que levanten colegios donde se segrega por sexos a los alumnos. Esos son los servicios sociales y la educación que favorece nuestra presidenta, por no hablar de la sanidad de la que tantas veces he hablado.
Los madrileños progresistas tenemos el próximo año la oportunidad de mandar a Espe donde merece. Tomás Gómez representa para nosotros una nueva esperanza para acabar con la chula, castiza y zorra (sinónimo de astuta) Esperanza Aguirre. Una oportunidad para sacar a la Comunidad de Madrid del lado oscuro, donde se encuentra sumida por culpa de la corrupción y la manipulación que practica el gobierno de Aguirre. También Jaime Lissavetzky es nuestra esperanza para acabar con el mandato del alcalde-faraón Alberto Ruiz-Gallardón, el derrochador que arruinó nuestra ciudad y ahora quiere gastar millones de euros en la visita del Papa. Estamos a tiempo de evitarlo, aunque parezca que somos sólo un pequeño grupo de rebeldes los que nos enfrentamos al todopoderoso Imperio. Todos sabemos cómo acaba la película y también la saga.














isabel61 dijo
¿Para servir el té? definitvamente esta gente vive en otra realidad y los jueces que los juzgan también, y es lo que más me crispa por impotencia Procesos interminables en los que unos prescriben y otros nunca se inician por traspapelarse o rebotados de juzgados hasta que al final prescriben también. Que Ricardo Costa le hayan nombrado hoy coordinador del área económica del grupo parlamentario popular, me parece una "pedorreta" en toda regla y a todo el mundo.
No creo que Tomás Gómez arrase en Madrid pero si le arrebatara la mayoría a Esperanza Aguirre para verse obligada a pactar y perder más de dos veces, me daría por satisfecha
7 Octubre 2010 | 12:20 AM