Charlitorialist en Guilin (China)
Supongo que todos conocéis The Sartorialist, el blog más influyente del mundo de la moda. Hace tiempo que quería hacer lo mismo que su autor: fotografiar a gente anónima por la calle, que llamase mi atención. Por fin en mi viaje a China tuve ocasión de hacerlo, en una pequeña ciudad llamada Guilin (léase Güilín), de la que os hablaré próximamente. Nos sentamos por la tarde en la terraza de un café, en la calle peatonal más comercial de la ciudad. Cogí mi cámara y me dispuse a fotografiar a la gente que pasaba para construir una radiografía de la sociedad china actual, muy diferente de la que imaginaba.
Los chinos y las chinas que vais a ver destacan por su estilo o por otros motivos, pues esto es más un experimento sociológico que un post sobre moda. En su país viven bajo una dictadura que impide su libertad de expresión, pero la moda es más democrática que en otros países. Hay de todo al alcance de todos y las marcas, aunque sean falsificadas, no están reservadas a una minoría. Nada tienen que ver estos jóvenes con los chinos de generaciones anteriores, como los que hemos visto en tantas películas. El gran salto que ha dado su país se nota en la calle y en la gente, ahora a la vanguardia del mundo.

Mujer elegante con paraguas, un complemento imprescindible para las chinas: bien para protegerse de la lluvia, bien de los rayos del sol. Hay que tener en cuenta que en este país la piel blanca es sinónimo de belleza, así que muchas mujeres huyen del bronceado como de la peste. El perfecto look se completa con tacones, vestido, bolso y revista. Impecable.

Un chaval vestido como muchos de cualquier parte del mundo, con camiseta y bermudas, aunque lleva un toque local: esos zapatos estaban de moda en China y los vi por todas partes. Un colgante al cuello completa su estilo luvenil e internacional, que contrasta con el del hombre que tiene detrás. Es de otra generación y se nota en su atuendo, más acorde con la China rural y con mis ideas preconcebidas.

Sin duda la tendencia que triunfa entre las chinas jóvenes: pantalones shorts hipercortos y bolso gigante tipo king size. No queremos saber si es de marca o imitación porque poco importa eso aquí. La blusita y las chanclas completan este look informal, ideal para pasear por esta calle a esta hora.

Supongo que os habéis percatado del detalle: los dos miembros de esta joven pareja llevan los mismos pantalones. Bueno, no los mismos porque los de ella son shorts y los de él bermudas, pero son de la misma tela. Algo que nos parece curioso, aunque en China es habitual ver familias o pandillas de amigos igual vestidos. Este chico y esta chica no van igual vestidos, pero sí comparten el mismo aspecto desenfadado.

Ya veis que también el estilo pijo triunfa entre las chinas. Esta mujer con aire de ejecutiva de alto standing, traje oscuro, gafas de sol y móvil pegado a la oreja, pone un toque de color en sus brillantes tacones y en su bolso de Chanel (de nuevo sobra preguntarse si es auténtico). Le falta el paraguas, pero la blancura de su piel la vuelve casi transparente, haciendo que se funda con la pared del fondo.

Tal vez esta joven pareja no destaque por su estilo, pero es bastante representativa. Sobre todo el chico, al que pillo en esa actitud tan típica de los chinos de la que ya os hablé: levantarse la camiseta para refrescarse la barriga. Ya veis que en este país el pudor no existe, al menos tal y como nosotros lo conocemos.

Tenía que poner esta foto, porque este chaval es sin duda el prototipo del chino actual. La vestimenta deportiva es la que marca tendencia en este país y son muchos los jóvenes y no tan jóvenes que se apuntan. Hay montones de tiendas que venden ropa deportiva de todas las marcas, muchas de ellas chinas. Desde luego, es una moda cómoda y las camisetas dry son muy prácticas, con lo que se suda por el calor y la humedad...

Esta foto es muy especial: tres generaciones de mujeres unidas por las manos y por un estilo muy personal. Seguro que es la abuela quien viste a la nieta, pues la lleva igual que ella: con vestido moderno y sandalias. A la pequeña sólo le falta el sombrero y las gafas de sol para ser su miniyo. La madre se escapa de esa tendencia, algo lógico porque se rebela contra la abuela y ahora está entregada a su hija, no a sí misma.

Dos chicas fashion, vistiendo con ese estilo minimalista que tanto se lleva aquí. No sé si son amigas, hermanas o primas, pero se parecen en la cara y hasta en los andares...

Un chico fashion con gorrita y Crocks, colgante y bandolera. Llama la atención especialmente porque lleva los pantalones remangados por encima de las rodillas, para dar a su look un toque original y personal.

Como veis, el rollo bollo también tiene su espacio en China, incluso se podría decir que está de moda. En cualquier caso, esta chica con camisa de cuadros y estilo masculino es una buena representante de este estilo.

En contraste con la anterior, estas dos chicas se preocupan por exagerar su lado femenino. No les falta detalle, desde el peinado que comparten en distinto color (seguro que sabéis cuál va teñida) hasta las sandalias, pasando por el cinturón. Indescriptible.

Impecable look blanco, fresco y veraniego, compuesto por camiseta de tirantes, pantalón largo y zapatillas deportivas (ahora que me fijo, también colgante al cuello). Hay que ver lo tranquilo que camina este joven, que parece estar seguro de haber dado en el blanco.

Cierro este desfile de modelos con esta imagen, en la que no destaca la mujer sino sus perros. Los pocos que se ven por las calles chinas son así de fashion, pues sus amos los miman y llevan a la pelu. Tener perros como mascotas se ha convertido últimamente en una señal indicativa de status social en China. Hasta hace poco tiempo esto era algo impensable en este país, donde estos animales se dedican a otros menesteres. Pero eso es otra historia, que ya os contaré...














gabriela dijo
Seguramente que las únicas cosas de marca...son las de marcas chinas...Todo lo demás, es pirateado...
Interesante análisis has hecho de los transeúntes chinos, incluidos los perritos al final, que se han escapado de caer a un sandwish...
Hace medio siglo, yo estaba suscrita a una revista china que me mandaba la embajada, una al mes, y recuerdo que llamaba la atención lo gris de la ropa, sin variedad alguna, toda era igual, hecha en serie, como un uniforme...Deprimía ver a personas jóvenes, vestidas como viejos.
¡¡mira tú el cambio!!
22 Octubre 2010 | 03:38 AM