Días de cine en la Seminci de Valladolid
El pasado fin de semana lo pasé de cine, de lujo, de película... Viví una experiencia que jamás olvidaré, gracias a mi amigo Javier Angulo, director de la Seminci (Semana internacional de cine) de Valladolid. Me invitó a la inauguración de la edición número 55 de este festival y me sentí como una estrella, rodeado de los protagonistas del cine español. Un par de días antes, el alcalde de la ciudad Javier León de la Riva (del Partido Popular) hizo unas declaraciones machistas que no voy a repetir aquí, simplemente porque no quiero ensuciar mi blog. Esas palabras anacrónicas, contra Leire Pajín en particular y contra todas las mujeres en general, desataron la polémica y empañaron la inauguración de la Seminci. La ministra de cultura Ángeles González Sinde decidió no acudir a la gala, haciendo un flaco favor al festival y a sus compañeros de profesión (no olvidemos que ella es cineasta). Es una pena que los políticos fastidien un acontecimiento cultural tan importante, pero no van a hacer lo mismo con mi post porque no voy a hablar de sus declaraciones, sino de lo realmente importante.

Aquí veis a la actriz Pilar López de Ayala, con quien nos cruzamos en el vestíbulo del Hotel Olid Meliá, donde nos concentrábamos los invitados. Fue justo antes de partir hacia la gala de inauguración, en la que ella haría de madrina y se encargaría de leer la carta del director de la Seminci. Pero vayamos por partes, porque lo que os tengo que contar merece unas líneas. Aunque el Teatro Calderón estaba bastante cerca, los invitados no podíamos hacer el trayecto andando. Un coche nos trasladaba desde la puerta del emblemático hotel hasta la alfombra roja, que se extendía ante el teatro donde se celebrabala gala. Nunca en mi vida me había visto así, en el interior de un lujoso coche ante miles de caras de señoras saludándome desde fuera. Yo no paraba de reír y saludaba con la mano como si fuera la mismísima Reina de Inglaterra. Cuando se abrió la puerta del coche y tuvimos que recorrer la alfombra roja rodeados de flashes y aplausos, me temblaban las piernas. Por eso estreché mecánicamente la mano del alcalde, cuando Javier Angulo me lo presentó al recibirnos en la puerta del teatro: con los nervios no entendí ni quién era. Mejor así, porque no me hubiera gustado poner en un aprieto al amigo que tan bien me ha tratado.


La gala comenzó con la actuación de un grupo de samba y capoeira, ya que este año la Seminci tiene una sección dedicada al cine brasileño. Luego salieron los presentadores, Alfredo Díaz y Flipy, a quienes yo no conocía (creo que salen en El Hormiguero de Cuatro, pero no suelo ver ese programa). Tuvieron momentos divertidos y otros aburridos, de modo que en conjunto la gala fue bastante desigual. Me gustó ver imágenes de la historia del festival, con las que descubrí que cuando nació hace 55 años, en tiempos de Franco, se llamaba Semana de Cine Religioso. El momento más emotivo, como suele ser habitual en estas galas, fue el dedicado a los cineastas que fallecieron este año. Las imágenes del actor Manuel Alexandre y las del escritor Miguel Delibes, tan ligado a esta ciudad, hicieron aparecer algunas lágrimas en el público. Pero el momento cumbre de la noche fue la entrega de la Espiga de Honor al actor malagueño afincado en Hollywood Antonio Banderas. Llegó a recoger el premio desde Toledo, donde rueda con Almodóvar La piel que habito, y se marchó justo después de recibirlo de manos de los actores Imanol Arias y Juan Diego, con quienes acabaríamos esa misma noche tomando copas en el bar del hotel. En su emocionante discurso, Banderas dedicó su Espiga a los jóvenes que se inician en el mundo del cine.


Al acabar la Gala de Inauguración salimos a fumar un cigarro y pudimos comprobar que la organización del festival era perfecta. Luego volvimos a entrar en el teatro porque llegaba el momento más esperado de la noche: la proyección de la película que abría la Seminci. Se trataba de También la lluvia de Icíar Bollaín, la primera película española dirigida por una mujer que es candidata a los Oscar. Y lo es con toda justicia, porque se trata de una película extraordinaria: puro cine dentro del cine, con distintas historias en distintos momentos de la historia, con acción y ternura, casi una superproducción intimista. Una película que emociona, impacta, conmueve y remueve las entrañas, o sea justo lo que yo busco cuando voy al cine. No os cuento nada más de ella porque quiero que la veáis; os recomiendo hacerlo en cuanto la estrenen. Nosotros la vimos en primicia y en un lugar privilegiado, porque el palco vecino al nuestro estaba ocupado por el equipo de la película al completo. Al final de la proyección vivimos de cerca el aplauso, la ovación, los saludos, las fotos y felicitaciones al productor, la directora y los actores protagonistas. Yo me acerqué a saludar y felicitar a Karra Elejalde, que está inmenso en la película, y decidí dejar al resto para más tarde porque estaban ocupados.


Y el momento llegó durante el cóctel que se celebró tras la proyección de la película en los salones del teatro. En la primera foto habéis visto a Icíar Bollaín, directora de También la lluvia, con Javier Angulo, director de la Seminci. En la segunda me veis a mí con el protagonista de la película, el aclamado actor Luis Tosar, que borda su papel como nos tiene acostumbrados. El cóctel fue divertido y en él pude conocer y saludar a muchas personas, no todas famosas, la mayoría relacionadas con el mundo del cine, aunque no todas. Me encantó tener una animada conversación con la ex ministra de cultura Carmen Alborch, con quien ya coincidí hace años en una entrega de los Premios Goya. En la siguiente foto la veis con mi amigo Javier y conmigo, en pleno cóctel, entre bebidas y canapés. La simpática ex ministra estaba invitada al festival porque participaba en un documental sobre mujeres dirigido por la ex modelo Mabel Lozano.

El domingo amaneció un día espléndido y aprovechamos para pasear por la ciudad de Valladolid, que yo no visitaba desde hace años. La encontré preciosa, aunque sin duda el cielo azul ayudaba. Recorrimos las calles del centro y nos sentamos en una terraza de la Plaza Mayor a tomar el aperitivo. En el centro de la plaza había un coche con el logo de la Seminci, rodeado de paneles con imágenes sobre su historia. Constatamos que el festival de cine invadía cada rincón de la ciudad, incluso las conversaciones de los vecinos.



Seguimos disfrutando de las bellas iglesias de la ciudad y de los deliciosos pinchos de sus tabernas, hasta terminar nuestro paseo en el Teatro Calderón que tan bien conocíamos de la noche anterior. En este teatro, sede de la Seminci, celebraba su director Javier Angulo su cóctel el domingo a mediodía. Allí estaban sus amigos más íntimos y la actriz Emma Suárez, que había estrenado película por la mañana. Compartimos mesa con Mabel Lozano, que estrenaba su documental por la tarde. La verdad es que me pareció bastante lista y simpática, cosa que reconozco que me sorprendió y que agradecí.


Terminamos nuestra estancia en la Seminci de Valladolid de la mejor manera posible y sin salir del teatro. Mi amigo Javier Angulo, a quien nunca dejaré de agradecer que me hiciera pasar este fin de semana de cine, nos dio entradas para ver una película. Se trataba de una película danesa de arte y ensayo, el género que domina este festival. Se llamaba Una familia y reconozco que no me gustó mucho. Reconozco también que me dormí a ratos, algo lógico porque había descansado poco. Supongo que me vino bien la siesta para recuperarme y emprender el viaje de vuelta a Madrid. Creo que nunca olvidaré estos dos días de cine.

















nykaa dijo
Tengo muy buenos momentos de Valladolid, ya que pasé una etapa de mi vida allí y la verdad me ha emocionado las fotos. He de decirte que me ha encantado lo bien que te has expresado(al igual que otras veces, pero la experiencia siempre hace mejorar), me ha parecido que leyese un artículo(ameno)de un períodico sobre Seminci de Valladolid.
Buen amigo Javier, espero que se lo agradecieses con un buen cocido madrileño, al menos!!!!jajaja.
Besos y felicidades por(lo ques a mi parecer)un buen "artículo"
29 Octubre 2010 | 01:51 AM