Todo es mentira
El otro día decidí aprovechar las rebajas y dar una vuelta por un centro comercial, con el fin de renovar mi vestuario. Primero fui a H&M y me costó encontrar un par de percheros al fondo, con el cartel de "rebajas". Al examinarlos, vi que las prendas me resultaban familiares: eran las mismas que había visto hace seis meses, hace doce meses y hace dieciocho meses, en los mismos percheros. No eran las prendas de esta temporada de invierno rebajadas, sino las prendas de hace varias temporadas que en este establecimiento sacan cada vez que hay rebajas. De hecho, la mayoría eran camisetas, así que de invierno nada... Se me ocurrió una frase que puede llegar a ser un éxito: "¡eres más falsa que las rebajas de H&M!". Por no irme con las manos vacías y el rabo entre las piernas, decidí entrar en otra tienda donde se anunciaban rebajas del 30% al 50%. Tras mucho mirar, me decidí por un jersey que antes costaba 30 euros y ahora 25 euros. Pregunté al dependiente cómo es que estaba tan poco rebajado y me salió por peteneras: "es que ha llegado hace poco y por eso está menos rebajado que lo que ha llegado antes". Aun así me lo llevé, pero luego calculé la rebaja (aunque lo mío no son los números) y creo que no llega ni al 17%. Tal vez en otras tiendas las rebajas existan, pero en muchos casos como estos son un timo, o sea: ¡mentira podrida!
Recientemente se publicó el informe PISA y, como pasa siempre, todo el mundo se echó las manos a la cabeza porque la conclusión del estudio es que la educación en España está muy mal. ¡Ja! como si hiciera falta algún informe para constatar este hecho: la mala educación campa a sus anchas en nuestro país. No sé de quién es la culpa, si de los políticos que se pasan la vida cambiando los planes educativos o de los padres que tienen que trabajar y no tienen tiempo de educar a sus hijos... Porque yo siempre he pensado que una cosa es la enseñanza o la formación, que nos dan en el colegio y la universidad, y otra cosa diferente la educación y los modales, que nos deberían enseñar en casa desde pequeños. De todos modos, es evidente que en España la educación brilla por su ausencia en sus dos acepciones. Para comprobar la primera, basta con poner la tele y ver a los niñatos que participan en cualquier reality show y no saben ni siquiera cuál es la capital de Francia o Italia. Para comprobar la segunda, basta con salir a la calle y ver que cada uno va a lo suyo sin preocuparse de los demás, todo se destroza y nada se cuida. ¿Creéis que el Gobierno piensa que tenemos un problema con la educación? Nada más lejos de la realidad, hasta el estupor ante el resultado del informe PISA es mentira: el próximo año se recortará el presupuesto de educación en 1.800 millones de euros.

La imagen que habéis visto la guardé hace tiempo de internet y no me había atrevido a publicarla porque no estaba seguro de que fuese auténtica, pero visto lo visto probablemente es real. Y lo visto es que todo es mentira, os he puesto dos ejemplos muy diferentes pero hay muchos más, algunos realmente graves. Cada vez está más claro que la justicia no existe en España, o al menos que no es igual para todos. Los políticos corruptos campan a sus anchas sin que nadie les eche el guante, presumiendo de ladrones, sin renunciar a sus puestos y presentándose a elecciones tras elecciones (y lo peor es que salen elegidos). El último caso es el de Álvarez-Cascos, que cada vez se parece más a Silvio Berlusconi, aunque parece que ya nadie recuerda sus prácticas ilegales para forrarse en bolsa. Ni siquiera ha sido juzgado, como tampoco lo será il cavaliere italiano, porque ellos están por encima del bien y del mal. Mientras tanto, muchos inocentes se pudren en la cárcel esperando justicia, o al menos un juicio justo que a veces tarda mucho en llegar. Porque, por si no lo sabéis, en España puedes estar hasta cuatro años en prisión preventiva. Antes, a los dos años si no había llegado el juicio te soltaban, pero ahora se prorroga la prisión durante dos años más. ¿Se está luchando por mejorar la justicia en España? Eso es mentira, vamos de mal en peor.
En Madrid nos engañan con la contaminación: cuando una estación de medición da unos datos muy altos la cierran y ponen otra en un lugar menos contaminado. El alcalde y su concejala de medio ambiente Ana Botella se creen que somos tontos y nos creemos su gran mentira, pero la verdad es que no han hecho nada por reducir la contaminación en la capital de España. Por lo visto el elevado índice de nitrógeno es muy peligroso porque reduce las defensas humanas, tal vez por eso la mayoría de los madrileños padecemos estos días gripes, resfriados, herpes y otros virus. Pero no sólo nos mienten los políticos, también los médicos y los curas, estos últimos los que más. Porque todas las religiones están basadas en la mentira, nos prometen la vida eterna, la reencarnación o el cielo, en lugar de prepararnos para la muerte y enseñarnos a disfrutar de la vida. Porque esa es la única verdad: el presente es lo que tenemos y hemos de aprovecharlo, porque no sabemos lo que pasará mañana. Cierro este post que me recuerda a la canción "vamos a contar mentiras" hablando de ETA. Por enésima vez el grupo terrorista ha anunciado un alto el fuego, pero probablemente es mentira como todas las veces anteriores. Probablemente, como siempre, sólo buscan un hueco para presentarse a las próximas elecciones municipales. Ojalá esta vez sea verdad y ETA termine para siempre de asesinar a inocentes.
















Anto dijo
Charli ahora no te habras dado cuenta de todo es mentira, jeje y lo de la educación es culpo de los padres de los estados en definiva de tod@s, que en realidad somos puro egoismo humano, cada uno a su puta bola, así nos va, un abrazo chao.
20 Enero 2011 | 10:38 PM