¡Oxígeno!

Efectivamente, vamos a tener que acabar enchufados a la botella de oxígeno porque el aire de Madrid se está volviendo irrespirable en estos secos días de invierno. La contaminación en la capital de España ha alcanzado sus cotas máximas y el Ayuntamiento lo ha tenido que reconocer, tras engañar durante meses y años a los madrileños con las cifras y las estaciones de medición. Yo he ido al centro a mediodía y he notado sequedad en la nariz y dolor en los pulmones, y eso que dejé de fumar hace más de un mes. Pero el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón y su concejala de Medio Ambiente, la impresentable Ana Botella, siguen sin tomar medidas.
Es un hecho conocido por todos que el Partido Popular es incapaz de gobernar, como demostró Aznar en sus ocho años de desgobierno: le bastaba con decir "España va bien" y disimular mientras llenaba sus bolsillos y los de sus amigos. La misma política practica su esposa al frente de la concejalía de Medio Ambiente madrileña: ante las preguntas de la prensa sobre la contaminación, ella contesta que "los ciudadanos están asfixiados por el paro". No sé si es tonta, se lo hace o lo parece, pero demuestra una falta de respeto mayúsculo ante quienes la han votado, no sólo para cobrar un sueldazo y tener un bonito despacho en el barrio de Salamanca.
Los del Partido Popular están en contra de tomar medidas impopulares, no porque esto vaya contra el nombre de su partido, sino porque les podría restar votos. No entienden que el Gobierno socialista haya aprobado una ley tan impopular como la ley antitabaco, no se dan cuenta de que el papel de un Gobierno es tomar medidas y aprobar leyes, aunque sean impopulares. El PP usa bien sus armas de propaganda y ha extendido entre sus fieles la creencia de que "nadie tiene la culpa de la contaminación" y esto puede ser cierto, pero no lex exime de su deber, que es el de tomar medidas para atajarla. Mientras, ellos prefieren marear la perdiz y rezar para que llueva pronto.
Pronto lloverá, se reducirá la contaminación y todo se olvidará hasta la próxima vez. Espero que entonces el Ayuntamiento de Madrid esté en manos del PSOE, porque tal vez entonces se tomen medidas, por fin. En otras ciudades se ha hecho: en Londres hay que pagar un peaje para acceder al centro, en Pekín circulan los coches con matrículas pares o impares alternativamente... Puede que sean medidas "impopulares", pero puede que sean necesarias. El alcalde madrileño se limita a "recomendarnos" que no usemos el coche, pero no lo prohíbe porque él y sus amigos se verían obligados a ir en metro. Tal vez se decida a hacerlo cuando la gente empiece a morir asfixiada en las calles de Madrid...
















gabriela dijo
Al leer tu post, me pareció estar leyendo lo que se publica en invierno en Santiago...El aire es irrespirable, las medidas son pocas, las cifras se suavizan, y como la locomoción colectiva es mala, la gente alega si no la dejan usar su auto...Siempre prometen que habrá metro y buses disponibles, y al final cursan diez partes apenas a los infractores, para justificar el sueldo...y para rematarla, cuando hay una huelga encienden neumáticos y todos son felices respirando dioxinas...Jamás han agarrado presos a los que encienden los neumáticos y contaminan sin pensar en los niños y ancianos que apenas respiran, que llenan los hospitales.
Y lo que es peor...la ciudad sigue creciendo porque les parece poco todo lo que está sucediendo.
Besos.
10 Febrero 2011 | 08:03 PM