Siento, luego existo
Será porque últimamente estoy especialmente sensible, debido a todo lo que me ha pasado, aunque creo que siempre he sido un poco sentimental. Más bien diría que soy apasionado, porque me gusta vivir y sentir todo a tope, al máximo. Creo que de eso se trata, la vida es para vivirla al máximo y disfrutar de los sentimientos y de las sensaciones. Puede que sea importante pensar, no lo dudo, pero yo me suelo dejar llevar por el corazón antes que por la cabeza, soy más impulsivo que cerebral. Estos días le he dado vueltas a la cabeza y he sacado la conclusión de que somos más lo que sentimos que lo que pensamos, tal vez porque he vivido momentos de sentimientos a flor de piel. He visto que hay personas que no son capaces de mostrar sus sentimientos, porque los reprimen o tal vez simplemente porque no los tienen. Me parece muy triste, porque creo que los sentimientos son muy importantes y no hay que temerlos ni esconderlos. Por todo eso he acuñado la frase que da título a este post, una especie de eslogan personal que pienso utilizar con profusión a partir de ahora. En este caso va dedicada al pueblo japonés, un pueblo que precisamente tiene bastantes dificultades para mostrar sus sentimientos, debido a su cultura. He conocido a japoneses y he comprobado que lo pasan fatal por tener que reprimirse y no poder mostrar sus sentimientos libremente como nosotros. Parece que ya nadie se acuerda de Japón, pero yo sigo teniendo presente la triste situación de aquel país.

















gabriela dijo
En general creemos que los orientales no muestran lo que sienten "porque son así", pero yo creo que no es tan sencillo el asunto, por la tasa de suicidios que tienen...
Bueno, se junta todo...son demasiados, la competitividad es extrema, las exigencias máximas, los espacios estrechos, las restricciones demasiadas...francamente, si a eso se le llama desarrollo, prefiero ser subdesarrollada, porque los gobernantes se empeñan en meternos a todos a correr esta carrera aunque sea dándonos codazos y patadas, para llegar a la meta donde dice "desarrollo"...
Creo que hay que mirar un poco hacia atrás y ver a nuestros abuelos haciendo sobremesa, conversando, compartiendo, sintiendo...
27 Marzo 2011 | 09:33 PM