Coche nuevo, vida nueva
Ya sabéis que me encanta conducir y que me encantan los coches. Pero no los coches grandes ni fardones, sino los pequeños de diseño y aspecto deportivo. Supongo que mi padre tuvo algo que ver en eso, le gustaron mis coches anteriores y estoy seguro de que le encantaría el que me acabo de comprar. La verdad es que a todo el mundo le gusta, porque es una preciosidad. Desde que me lo dieron hace unos días he tenido que acostumbrarme a ser el centro de las miradas, y eso que nunca me ha gustado llamar la atención. Reconozco que el coche es muy llamativo, sobre todo por el color, pero es que ese era precisamente el color que me gustaba. Bueno, mejor dicho los colores porque ya veis que son dos, amarillo y negro, como una abeja.

El primer coche nuevo que me compré fue un Opel Corsa gris metalizado al que mis amigos llamaban La Balita Plateada. A mí me llamaban entonces El Tío Balín, porque yo iba como loco, raudo y veloz en aquel coche pequeño con forma de huevo. A mi segundo coche, el que acabo de jubilar, fui yo mismo quien le puso nombre. Lo habéis visto aquí: era un Peugeot 206 de color naranja metalizado, pero el nombre oficial del curioso color era Tangerine, que quiere decir mandarina. Por eso yo, para mis adentros, llamaba a ese coche de forma muy original: La Mandarina Mecánica. Mi nuevo coche aún no tiene nombre, ni sé aún siquiera si lo tendrá, aunque por su color puede acabar llamándose pollito, abejorro o zángano, ya veremos...

El caso es que estoy como un niño con zapatos nuevos, por decirlo de alguna forma. Estoy emocionado porque estrenar un coche es para mí algo muy especial. Y más cuando es el coche que he querido comprarme, que me encanta y que pienso disfrutar a lo grande. Ya he comenzado a hacerlo con mi primer viaje hasta la playa, desde donde escribo estas líneas. En los próximos días pienso hacer muchos kilómetros, el rodaje de rigor, para acostumbrarme a él y para que él se acostumbre a mí. Por ahora se ha portado como un jabato, no esperaba menos de él, no me ha defraudado lo más mínimo. Estoy seguro de que me va a brindar muchos momentos de placer, kilómetros de libertad y miles de experiencias para compartir.














tess dijo
Pues si señor, es una monada el coche, me encanta, generalmente los Citroen me suelen gustar, (he tenido varios, aunque yo no los conduzco, jeje) y este tiene un diseño precioso y desde luego el color, desapercibido no pasa, mira q el amarillo no es mi color precisamente, pero este es chulo... como dices recuerda a una abeja...que tal Willy de nombre? como el amigo de la abeja Maya, ¿recuerdas? jajaja
BesoTess kilométricossss
2 Agosto 2011 | 01:31 AM